Este sábado, San Martín volverá a ser escenario de una de las carreras con mayor peso histórico del automovilismo mendocino. Se disputará la 76ª edición del Gran Premio Vendimia, una competencia que nació en 1939 y que quedó ligada desde entonces a la identidad del Automóvil Club Mendoza.
Gran Premio Vendimia: la historia de una de las carreras más tradicionales del automovilismo argentino
La historia del Gran Premio Vendimia, la carrera del Automóvil Club Mendoza que nació en 1939 y llega este sábado a su 76ª edición.
Con el paso de las décadas, el Vendimia atravesó generaciones de pilotos, distintas etapas del automovilismo y diferentes escenarios de competencia. Pero mantuvo algo que sus organizadores consideran central: ser una carrera especial dentro del calendario provincial y una prueba que los pilotos aspiran a ganar.
Carlos Manzano, presidente del Automóvil Club Mendoza, y Roberto Pravata, secretario de la institución y ex piloto que llegó a competir en Europa, hablaron en exclusiva con Sitio Andino sobre el significado de mantener vigente una competencia que forma parte de la historia deportiva de la provincia.
El nacimiento de un histórico para el país
La historia comenzó en 1939, cuando el Automóvil Club Mendoza decidió impulsar una competencia propia con la intención de consolidar la presencia de la institución dentro del automovilismo nacional.
Aquella primera edición marcó el comienzo de una carrera que con el tiempo se transformaría en una de las principales referencias deportivas del club.
El Vendimia no quedó reducido a una fecha más del calendario. Su nombre terminó asociado al propio Automóvil Club Mendoza y a una tradición que fue pasando de generación en generación.
Una carrera que atravesó generaciones
A lo largo de su historia, el Gran Premio Vendimia fue atravesando distintas generaciones de pilotos y diferentes etapas del automovilismo argentino.
La competencia también tuvo que adaptarse a los cambios que experimentó la actividad y encontró su lugar dentro del automovilismo regional, entre ellos el Zonal Cuyano.
En 2023 alcanzó su 73ª edición. Tres años después, este sábado volverá a disputarse para llegar a la número 76.
Más allá de las cifras, la cantidad de ediciones habla de la importancia que la competencia tiene para una institución que encontró en esta carrera una de sus principales banderas.
“Nosotros nos casamos con el Gran Premio Vendimia”
Para Carlos Manzano, sostener la competencia tiene una importancia que excede lo estrictamente deportivo.
Manzano también reconoció que mantener la carrera a lo largo del tiempo no siempre fue sencillo y que hubo circunstancias que condicionaron los proyectos de la institución. “Realmente se han dado circunstancias que no nos permitieron hacer las cosas como nosotros queremos”, explicó.
La situación económica del país también forma parte de las dificultades que atraviesa la organización.
“La situación del país nos enfría un poco, pero eso no significa que esperemos lo mejor para la carrera del fin de semana”, señaló.
Pero detrás de la organización de una nueva edición aparece también una aspiración mucho mayor. Para el presidente del club, uno de los grandes objetivos sigue siendo recuperar un escenario propio para la actividad.
El desafío de volver a traer competencias internacionales
Roberto Pravata, secretario del Automóvil Club Mendoza y uno de los referentes del automovilismo provincial, también puso la mirada más allá de la edición que se correrá este sábado.
Pravata llegó a competir durante varios años en Europa y fue protagonista de categorías vinculadas con el automovilismo internacional. Desde su lugar actual dentro de la institución, entiende que la historia del Vendimia también puede servir como punto de partida para nuevos proyectos.
La frase se conecta con el deseo expresado por Manzano de recuperar un autódromo para Mendoza. Dos objetivos que apuntan en una misma dirección: que la provincia pueda volver a contar con escenarios capaces de recibir competencias de mayor nivel.
76 ediciones después, el Vendimia vuelve a escena
Este sábado, cuando los motores vuelvan a encenderse en San Martín, el Gran Premio Vendimia agregará otra página a una historia que comenzó en 1939.
Serán 76 ediciones de una competencia que atravesó cambios, dificultades y distintas generaciones, pero que continúa ocupando un lugar especial dentro de la agenda del Automóvil Club Mendoza.
Para quienes hoy tienen la responsabilidad de sostenerla, el desafío no pasa solamente por organizar una nueva carrera. También está en mantener viva una tradición y proyectarla hacia el futuro.
Y mientras el Vendimia vuelve a ponerse en marcha, aquella carrera que nació hace casi nueve décadas seguirá buscando nuevos protagonistas que puedan decir que, alguna vez, fueron ellos quienes ganaron una de las pruebas más emblemáticas del automovilismo mendocino.