Un temporal extremo impactó con fuerza en Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires durante este fin de semana. Las intensas lluvias, acompañadas en algunos casos por vientos severos y fenómenos tornádicos, provocaron complicaciones en zonas urbanas y rurales, afectando viviendas, servicios y la circulación.
Un tornado, pueblos bajo agua y destrozos: el temporal que golpeó a tres provincias
Las precipitaciones superaron los 200 milímetros en algunas zonas y provocaron inundaciones severas. En Bombal, un tornado dejó viviendas dañadas y un pueblo sin luz.
En la provincia de Buenos Aires, el foco más delicado se concentró en el centro del territorio, donde las tormentas intensas se estacionaron entre la noche del sábado y la madrugada del domingo. Localidades como Olavarría y Azul registraron más de 150 milímetros de lluvia en pocas horas, lo que derivó en calles anegadas, dificultades para transitar y numerosos vecinos afectados por el avance del agua. Previamente, el norte bonaerense ya había sufrido el impacto del sistema, con acumulados cercanos a los 100 milímetros en Arrecifes y San Antonio de Areco.
En paralelo, la provincia de Córdoba vivió uno de los episodios más intensos de la temporada. En la localidad de Colonia Marina, dentro del departamento San Justo, se registraron entre 200 y 300 milímetros de agua en pocas horas, lo que generó inundaciones generalizadas, anegamientos en campos y complicaciones en los accesos. La magnitud del fenómeno obligó incluso a evacuar un geriátrico, mientras bomberos voluntarios y cuadrillas municipales desplegaron un amplio operativo de emergencia.
Las autoridades locales calificaron el evento como “inusual”, al considerar que no existe infraestructura preparada para soportar semejante caudal en tan corto tiempo. El plan de contingencia incluyó asistencia sanitaria, provisión de elementos básicos y monitoreo constante de las zonas más afectadas. Además, se pidió a la población evitar circular por calles anegadas para no entorpecer los trabajos de rescate.
En Santa Fe, un "tornado" deja graves daños
Por su parte, en la provincia de Santa Fe, la situación fue aún más impactante en la localidad de Bombal, donde un violento tornado se registró durante la madrugada del sábado. El fenómeno, que se extendió entre las 5 y las 5.30, dejó un escenario de graves destrozos, con voladuras de techos, caída masiva de árboles y el colapso del tendido eléctrico.
El intendente Carlos Gabbi describió la situación con crudeza: “Nos encontramos con un pueblo devastado”. Según detalló, al menos cinco o seis viviendas sufrieron daños estructurales importantes, además de afectaciones en cooperativas y edificios históricos como el Galpón Centenario.
Uno de los principales problemas tras el paso del tornado fue la falta total de suministro eléctrico, ya que cables de alta tensión quedaron tendidos sobre calles y veredas, generando un serio riesgo para la población. En este contexto, la Empresa Provincial de la Energía (EPE), junto a bomberos, policía y personal comunal, trabaja intensamente para restablecer el servicio y asegurar las zonas afectadas, informó el medio La Voz.
Desde las autoridades se emitieron alertas a la población para evitar la circulación innecesaria, advirtiendo que la presencia de cables caídos y estructuras inestables representa un peligro significativo. Mientras tanto, el temporal continúa bajo seguimiento, en medio de la preocupación por nuevas precipitaciones y el impacto acumulado en las regiones afectadas.