El papa León XIV fue operado de un nódulo en el pulmón y, el diagnóstico posterior confirmó que la intervención permitió corroborar el diagnóstico de un adenocarcinoma pulmonar. Se trata del tipo más frecuente de cáncer de pulmón, ya que se origina en las célular que recubren los pulmones.
El adenocarcinoma pulmonar también se origina en las células que producen sustancias como el moco, y forma parte del grupo de tumores conocidos como cáncer de pulmón de células no pequeñas. Aunque puede desarrollarse en personas fumadoras o exfumadoras, también es el subtipo de cáncer de pulmón que se presenta con mayor frecuencia entre quienes nunca fumaron.
Su aparición está vinculada con alteraciones en determinadas células, que comienzan a multiplicarse de manera descontrolada, según información del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos (NCI), consultada por Noticias Argentinas.
La intervención permitió corroborar el diagnóstico de un adenocarcinoma pulmonar.
La enfermedad volvió a cobrar relevancia tras la operación del papa León XIV, quien fue sometido a una intervención quirúrgica en el Policlínico Universitario Agostino Gemelli, en Roma, para extirpar un nódulo pulmonar. De acuerdo con lo informado por Associated Press, el diagnóstico fue de adenocarcinoma pulmonar y durante la cirugía se le extirpó el lóbulo inferior del pulmón derecho.
Cuáles son los factores de riesgo del adenocarcinoma pulmonar
El consumo de tabaco es uno de los principales factores de riesgo del cáncer de pulmón. Sin embargo, no es el único. La exposición al humo de otras personas, el radón (un gas radiactivo de origen natural) y determinadas sustancias presentes en algunos ambientes laborales también pueden aumentar las probabilidades de desarrollar la enfermedad.
A diferencia de otros tipos de cáncer de pulmón, el adenocarcinoma también aparece con frecuencia en personas que nunca fumaron. Por ese motivo, la ausencia de antecedentes de tabaquismo no descarta la posibilidad de desarrollar este tumor. Su aparición puede responder a la combinación de distintos factores y no todos los casos tienen una causa identificable.
Cuáles son los síntomas
En sus primeras etapas, el adenocarcinoma pulmonar puede no provocar síntomas. En algunos casos, se detecta de manera incidental durante estudios médicos realizados por otros motivos, lo que puede dificultar su identificación temprana. Cuando aparecen manifestaciones, las más habituales incluyen:
Tos persistente o cambios en una tos preexistente.
Dificultad para respirar.
Dolor en el pecho.
Presencia de sangre al toser.
Cansancio o fatiga persistente.
Pérdida de peso sin una causa aparente.
Estos síntomas no necesariamente indican la presencia de cáncer, ya que también pueden estar relacionados con otras enfermedades. No obstante, si persisten o empeoran, es importante consultar con un profesional de la salud para determinar su origen.
Cómo se diagnostica el cáncer de pulmón
El diagnóstico requiere una evaluación médica que puede incluir estudios por imágenes para identificar la ubicación y las características de la lesión. Entre las herramientas utilizadas se encuentran las radiografías y las tomografías computarizadas, según el caso.
En sus primeras etapas, el adenocarcinoma pulmonar puede no provocar síntomas.
Foto: NA
Para confirmar si se trata de un tumor maligno, los especialistas pueden realizar una biopsia, un procedimiento que permite obtener una muestra de tejido para analizar las células. La evaluación de ese material ayuda a establecer el tipo de cáncer y aporta información relevante para definir el tratamiento, explica el Ministerio de Salud de la Argentina.
Una vez confirmado el diagnóstico, el equipo médico puede solicitar otros estudios para determinar la extensión de la enfermedad y establecer si las células cancerosas se encuentran limitadas al pulmón o si se diseminaron a otras partes del cuerpo.
Qué tratamientos existen para el adenocarcinoma pulmonar
El tratamiento depende de distintos factores, entre ellos el tamaño y la ubicación del tumor, el estadio de la enfermedad, la posible extensión a otros órganos y el estado general del paciente.
El Vaticano confirma que el Papa León XIV padece cáncer de pulmón.La Sala de Prensa de la Santa Sede ha publicado un comunicado oficial en el que confirma que el Santo Padre ha sido intervenido de un adenocarcinoma pulmonar, diagnóstico confirmado mediante un examen histológico realizado durante la operación.Para extirpar el tumor, los cirujanos han procedido a retirar el lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una técnica de cirugía torácica videoasistida.El Papa ha permanecido unas tres horas en el quirófano, aunque la intervención ha durado aproximadamente 90 minutos.La operación ha concluido con éxito y sin complicaciones. El Santo Padre ha despertado con normalidad de la anestesia y, tras un breve periodo de observación, ha regresado a su habitación en la décima planta del Policlínico Gemelli de Roma.Encomendamos la salud y recuperación de nuestro querido Papa León XIV a la Santísima Virgen de Fátima, precisamente hoy, 13 de octubre, aniversario de su última aparición.¡Sigamos rezando por el Santo Padre! Fuente: Sala de Prensa de la Santa Sede. Boletín n.º 0809, 13 de octubre de 2026.
Cuando el cáncer está localizado y las condiciones clínicas lo permiten, la cirugía para extirpar el tumor puede ser una de las principales alternativas terapéuticas. El procedimiento puede implicar la extracción de una parte del pulmón, según las características de la lesión y la evaluación del equipo médico.
Otras opciones incluyen radioterapia, quimioterapia, inmunoterapia y tratamientos dirigidos a determinadas alteraciones moleculares de las células cancerosas. Estas alternativas pueden utilizarse de manera individual o combinada, de acuerdo con el tipo de tumor y las necesidades de cada paciente.
La elección del tratamiento requiere una evaluación especializada y puede modificarse según los resultados de los estudios y la respuesta a las intervenciones.
Qué se sabe sobre la operación del papa León XIV
El papa León XIV, de 71 años, fue operado en el Policlínico Universitario Agostino Gemelli, en Roma, para extirpar un nódulo pulmonar. El Vaticano informó que la intervención concluyó con éxito y que el pontífice regresó a su habitación.
El tratamiento depende de distintos factores, entre ellos el tamaño y la ubicación del tumor.
Según consignó Associated Press, durante la cirugía se le extirpó el lóbulo inferior del pulmón derecho tras el diagnóstico de adenocarcinoma pulmonar. Los análisis de los ganglios linfáticos serán importantes para determinar si necesita tratamiento adicional.
La recuperación hospitalaria se estimó en aproximadamente una semana, mientras que las audiencias quedaron suspendidas hasta el 20 de octubre. La información disponible sobre la intervención permite conocer el procedimiento realizado, pero la necesidad de nuevas terapias dependerá de los resultados de los análisis y de la evaluación médica posterior.