La ausencia de alumbrado público sobre calle Santa Isabel, en Guaymallén, mantiene en alerta a los vecinos del barrio Nautilus Country Náutico. Tras años de reclamos sin respuestas, aseguran que la oscuridad expone a peatones y automovilistas a situaciones de inseguridad y peligro vial.
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Malestar en Guaymallén: vecinos exigen la instalación de alumbrado tras años de reclamos sin respuesta
Vecinos del barrio Nautilus aseguran que el único acceso permanece sin alumbrado desde hace años. Denuncian inseguridad, accidentes y reclamos sin respuesta.
El pedido no es nuevo. Los residentes sostienen que llevan años solicitando una solución y que ya presentaron tres reclamos formales ante el municipio. Incluso, anticiparon que avanzarán con un cuarto pedido, ya que hasta el momento no obtuvieron respuestas. La expectativa es que finalmente se concrete la instalación del alumbrado público sobre la arteria ubicada entre Profesor Matus y Juan XXIII
Alerta vecinal: residentes de Nautilus Country Náutico reclaman por luminarias
Belén Rosell, vecina y propietaria en Nautilus, explicó que el problema existe desde que comenzó a desarrollarse el barrio, hace aproximadamente 15 años. "Toda la calle Santa Isabel carece de luminaria. De noche es un túnel directamente. Las únicas luces son las de los autos", relató. Esto quedó en evidencia en un video compartido por residentes, donde se pueden ver tramos de la arteria en completa oscuridad.
La falta de iluminación, según describió, genera dificultades para conducir y también representa un peligro para quienes caminan por el lugar. "Hemos tenido accidentes con animales y con personas que van caminando y no se las ve porque no hay iluminación", señaló.
Los vecinos también vinculan la oscuridad con episodios de inseguridad. Aunque aclararon que los hechos delictivos no son constantes, consideran que la ausencia de luz dificulta la identificación de sospechosos y convierte al sector en un punto vulnerable durante la noche.
"Lo que pedimos es luz para evitar cualquier hecho, ya sea un accidente vial o que los malvivientes nos tomen de punto porque saben que esto de noche es una boca de lobos", sostuvo Rosell.
Otro de los factores que incrementa la preocupación es el tránsito sobre calle Santa Isabel. De acuerdo con los habitantes del barrio, se trata de una arteria muy utilizada por automovilistas que circulan a alta velocidad. Además, desde que fue recientemente asfaltada, aseguran que es frecuente observar a motociclistas realizando picadas durante la noche, lo que aumenta el riesgo de siniestros.
Rosell remarcó que actualmente viven alrededor de 100 familias en el barrio y que el desarrollo está proyectado para albergar a 300 familias, por lo que consideran indispensable mejorar las condiciones de seguridad vial y urbana antes de que continúe creciendo la población.
El malestar también alcanza al costo que deben afrontar los propios residentes. Otro vecino contó a Sitio Andino que, ante la falta de alumbrado público, el barrio enciende reflectores para iluminar el ingreso durante la noche. "Tenemos que encender reflectores y todo lo demás en el barrio para compensar lo que no hace el municipio", afirmó.
El hombre también cuestionó que, pese a la ausencia de luminarias, en las facturas continúan abonando el concepto de alumbrado público.
Así, los vecinos buscan visibilizar una problemática que, aseguran, lleva más de una década sin solución y que consideran prioritaria para garantizar la seguridad de quienes viven y circulan por el lugar.