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Demencia y deterioro cognitivo: qué hábitos ayudan a proteger la salud cerebral

Aunque actualmente no existe una cura, la OMS sostiene que una parte importante del riesgo de demencia puede prevenirse o retrasarse mediante cambios en los hábitos y un adecuado control de la salud.

Por Sitio Andino Sociedad

La demencia es una afección provocada por distintas enfermedades que dañan el cerebro y que pueden afectar la memoria, el pensamiento, el comportamiento y la capacidad para realizar actividades cotidianas. Aunque es más frecuente en personas mayores, no constituye una consecuencia inevitable del envejecimiento.

Actualmente, no existe un tratamiento que cure la demencia. Sin embargo, la evidencia indica que hasta el 45% del riesgo podría prevenirse o retrasarse mediante el abordaje de factores modificables a lo largo de la vida. Entre ellos se encuentran el tabaquismo, el consumo nocivo de alcohol, el aislamiento social, la inactividad física, la contaminación del aire y enfermedades como la hipertensión y la diabetes.

Las nuevas recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud para prevenir la demencia

La Organización Mundial de la Salud publicó una actualización de sus directrices para reducir el riesgo de deterioro cognitivo y demencia. El documento ofrece recomendaciones destinadas a los países y sistemas sanitarios para prevenir o retrasar la aparición de estas afecciones.

Las nuevas pautas proponen integrar los servicios relacionados con las enfermedades no transmisibles, la salud mental y la salud cerebral, además de promover hábitos saludables durante las diferentes etapas de la vida.

Entre las medidas recomendadas aparecen el aumento de la actividad física, el abandono del tabaco, la reducción del consumo de alcohol, una alimentación saludable, el control de la hipertensión, la diabetes y el colesterol, y la disminución de la exposición a la contaminación del aire.

La OMS también incorpora el entrenamiento y la estimulación cognitiva, el uso de audífonos cuando corresponda y la participación en actividades sociales para adultos con funciones cognitivas normales o deterioro cognitivo leve.

Los tres pilares para reducir los factores de riesgo

En Mendoza, el Ministerio de Salud y Deportes trabaja en la atención integral de las personas mayores, mediante la articulación de diferentes áreas vinculadas con la asistencia sanitaria, la salud mental y las políticas destinadas a este grupo de la población.

El médico geriatra Marcelo Barcenilla explicó que existen tres pilares fundamentales para prevenir o retrasar la aparición de las demencias. El primero consiste en realizar una valoración clínica de cada persona para detectar, tratar o evitar factores de riesgo como la hipertensión, el sobrepeso, la obesidad, la diabetes, el hipotiroidismo y el sedentarismo.

Según el especialista, la prevención debe comenzar con fuerza desde los 45 o 50 años, mediante controles médicos y la incorporación de hábitos que contribuyan a proteger la salud general y cerebral.

El segundo pilar es el tratamiento y abordaje de la salud mental, mediante acompañamiento psicológico y, cuando sea necesario y esté indicado por profesionales, tratamiento farmacológico.

Finalmente, Barcenilla destacó la importancia de construir redes de contención que ayuden a prevenir el aislamiento social. Entre las actividades recomendadas mencionó los talleres de memoria y estimulación cognitiva, la gimnasia para personas mayores, el trabajo de la fuerza muscular y las propuestas que favorezcan la socialización.

Mendoza capacita a profesionales de la salud

En paralelo, la Provincia avanza con diferentes instancias de formación para mejorar la atención sanitaria de las personas mayores. Una de ellas es un curso de capacitación en geriatría y gerontología destinado a médicos de centros de atención primaria y consultorios externos de hospitales.

También se desarrolla una formación virtual sobre urgencias y emergencias geriátricas a través de la plataforma Moodle del Ministerio de Salud. La propuesta superó los 400 inscriptos e incluye profesionales de guardias del sistema público y privado, PAMI, OSEP y residentes de Medicina Familiar.

Estas iniciativas buscan brindar herramientas específicas para atender situaciones frecuentes en personas mayores y fortalecer la capacidad de respuesta de los diferentes efectores sanitarios.

Una nueva residencia de Geriatría y Gerontología

Barcenilla también anunció que Mendoza aprobó la creación de la Residencia de Geriatría y Gerontología, que comenzará el 1 de septiembre y tendrá una duración de cuatro años.

La formación contemplará prácticas en internación, consultorios externos, guardias y actividades en territorio. “Todas estas acciones contribuyen a que nuestros adultos y personas mayores puedan ser atendidos por profesionales en formación en la especialidad, brindando una mejor calidad de atención”, concluyó el geriatra.

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