Milei invitó a Cornejo, Villarruel y a toda la oposición a recibir al papa León XIV
El Gobierno nacional invitó a representantes de todo el arco político a la recepción oficial del Papa León XIV. Alfredo Cornejo figura entre los mandatarios convocados y Victoria Villarruel podría volver a coincidir con Milei.
La visita del papa León XIV a la Argentina reunirá a Javier Milei, gobernadores, legisladores y dirigentes opositores en una recepción oficial..
La llegada del papa León XIV a la Argentina tendrá un fuerte componente institucional y reunirá a dirigentes de distintos espacios políticos. El Gobierno de Javier Milei convocó a los 23 gobernadores, al jefe de Gobierno porteño, a diputados y senadores nacionales y a la vicepresidenta Victoria Villarruel para participar de la recepción oficial del Sumo Pontífice.
El encuentro se realizará el próximo domingo 8 de noviembre, a las 18.30, en el Palacio Libertad, en la Ciudad de Buenos Aires, y será uno de los momentos centrales de la visita papal, que se extenderá hasta el miércoles 11.
Entre los invitados se encuentra el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, junto con mandatarios de diferentes signos políticos, incluidos dirigentes opositores al Gobierno nacional como Axel Kicillof, Ricardo Quintela y Gildo Insfrán. La convocatoria no implica, por el momento, que todos hayan confirmado su asistencia.
La decisión de abrir las invitaciones a todo el arco político se inscribe en el mensaje de diálogo y unidad que promueve la Iglesia Católica, aunque también genera expectativas por los encuentros que podrían producirse entre dirigentes que mantienen diferencias con la Casa Rosada.
Desde Mendoza, legisladores nacionales por la oposición confirmaron a SITIO ANDINO que ya recibieron la invitación. "A partir de un pedido del Vaticano nos invitaron", señaló el diputado nacional, Marín Aveiro.
Victoria Villarruel, una de las invitadas que concentra la atención política
Una de las novedades de la convocatoria esla inclusión de Victoria Villarruel, cuya relación con el presidente Javier Milei atraviesa un prolongado distanciamiento político.
La vicepresidenta fue invitada tanto a la recepción oficial del domingo en el Palacio Libertad como a la misa que León XIV celebrará el lunes 9 de noviembre en el Monumento a los Españoles, en Palermo.
De concretarse su asistencia, ambos volverán a compartir un acto institucional después de meses de diferencias públicas y de la ausencia de Villarruel en distintas actividades oficiales.
La invitación también llega después de que el Senado aprobara por unanimidad una declaración para solicitar que se garantizara la participación institucional de la Cámara alta, encabezada por su presidenta, en las actividades previstas durante la visita papal.
Sin embargo, Villarruel todavía no confirmó públicamente su participación, según la información difundida hasta este lunes.
Los gobernadores y la oposición también fueron convocados
La recepción en el Palacio Libertad buscará reunir a representantes de los distintos poderes del Estado, integrantes del cuerpo diplomático y referentes de la sociedad civil.
Además de los gobernadores y legisladores nacionales, la convocatoria contempla la presencia de miembros de la Corte Suprema de Justicia.
El Gobierno decidió incluir a mandatarios provinciales independientemente de su relación política con Milei. En ese marco, Cornejo compartirá la lista de invitados con gobernadores aliados y opositores, en una actividad que tendrá como protagonista al máximo representante de la Iglesia Católica.
No obstante, habrá algunas ausencias en la convocatoria: los expresidentes no fueron incluidos en la lista de invitados. Desde el Ejecutivo justificaron esa decisión por las limitaciones de espacio y la necesidad de priorizar a las autoridades en ejercicio.
La presencia de dirigentes de diferentes fuerzas responde también a la intención de la Conferencia Episcopal Argentina de evitar que la visita quede atravesada por las disputas partidarias.
Cómo será la participación de Javier Milei y su Gabinete
El papa León XIV llegará a la Argentina el domingo 8 de noviembre, procedente de Montevideo. Será recibido en el Aeroparque Jorge Newbery por el presidente Javier Milei y autoridades eclesiásticas.
Posteriormente, el mandatario mantendrá un encuentro privado con el Pontífice en la Casa Rosada, que se ampliará a los integrantes del Gabinete nacional.
La jornada concluirá con la recepción en el Palacio Libertad, donde está previsto que Milei pronuncie un discurso. Tanto esa actividad como la misa del lunes podrían transmitirse por cadena nacional, aunque la decisión todavía no está confirmada.
El Gobierno también definió que habrá representantes del Poder Ejecutivo en todas las misas que celebrará León XIV durante su estadía.
El lunes 9, Milei asistirá a la celebración en el Monumento a los Españoles junto con su Gabinete. El martes 10, durante la visita papal a Córdoba, la representación nacional estará encabezada por Karina Milei, Sandra Pettovello y Alejandra Monteoliva.
Finalmente, el miércoles 11, en la misa prevista en la Basílica de Luján, estarán presentes el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el secretario de Comunicación y Medios, Fabián Fernández.
La visita del Papa y el mensaje de unidad política
Mientras se ultiman los preparativos, este lunes está prevista una nueva reunión entre funcionarios nacionales y representantes del Vaticano en el Palacio San Martín.
El encuentro permitirá revisar los últimos aspectos de seguridad, protocolo y organización de las actividades que se desarrollarán en Buenos Aires, Córdoba y Luján.
Desde la Conferencia Episcopal Argentina insistieron en que el viaje de León XIV tiene un carácter pastoral y que su mensaje estará dirigido a toda la sociedad, más allá de las diferencias políticas.
La visita será histórica: un Papa volverá a pisar suelo argentino después de 39 años, desde el viaje de Juan Pablo II en 1987.
En ese contexto, la recepción del domingo reunirá a buena parte de la dirigencia nacional alrededor de una misma figura, en una convocatoria que trascenderá las diferencias partidarias y pondrá a prueba la posibilidad de compartir un espacio institucional entre oficialismo y oposición.