A días de su llegada a la Argentina como parte de su gira latinoamericana, el Vaticano confirmó que este viernes el papa León XIV votó por correo en las legislativas de los Estados Unidos, algo que ningún Papa había hecho antes.
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El papa León XIV emitió su voto por correo en las legislativas de Estados Unidos
León XIV votó por correo en las legislativas de Estados Unidos y marcó un precedente histórico en medio de sus diferencias políticas con Donald Trump.
Un ciudadano en el Vaticano
Robert Prevost, nacido en Chicago, ejerció su derecho ciudadano como lo hizo siempre que estuvo habilitado, incluido el Perú, que lo acogió como misionero y obispo durante más de veinte años. Tiene doble nacionalidad (estadounidense y peruana) y encabeza además un Estado sin elecciones, una monarquía absoluta. Curioso destino el de un soberano cuyo único voto posible se emite en otro país.
El Papa figura en el padrón de New Lenox, en el condado de Will, y solicitó su boleta el 3 de octubre. Diez días después fue intervenido por un tumor en el pulmón derecho. Tras recibir el alta el 17, retoma paulatinamente su agenda y también ejerció vía postal el derecho al voto en las elecciones de medio término.
El historial enigmático
Según los registros electorales de Illinois, desde el año 2000, Prevost solicitó cinco veces boletas para elecciones primarias: dos demócratas, cuando estaba registrado en el condado de Cook, y tres republicanas, tras mudarse al de Will. Ha votado en todas las elecciones generales desde entonces, salvo en las de 2020 y 2022. En los comicios generales no se declara adscripción partidaria y el voto es secreto, de modo que señalar una preferencia a partir de esa trayectoria supone completar con imaginación lo que no aparece en los datos.
Lo que se juega en su casa
En Illinois se decide si JB Pritzker obtendrá un tercer mandato como gobernador y quién ocupará en el Senado el escaño del demócrata Dick Durbin, quien se retira. Aunque Donald Trump no figura en la boleta, ha recorrido el país para instar a los votantes a mantener la mayoría republicana en el Congreso durante los dos años restantes de su gestión.
Un papa que mira Washington
Quien considere que León XIV observa la política de su país desde la distancia se equivoca. Condenó el conflicto de Estados Unidos e Israel con Irán, reclamó un trato digno para los inmigrantes en plena ofensiva de deportaciones y recordó que la pena de muerte es inadmisible justo cuando Washington anunciaba (y luego desestimaba) el plan de retransmitir una por fusilamiento.
En 2025 manifestó su decepción por la aprobación de la ley de muerte asistida en Illinois y advirtió en forma permanente la contradicción de los políticos estadounidenses que se declaran defensores de la vida mientras toleran la pena capital.
Cuando Trump lo calificó de débil y rehén de la izquierda radical, el Papa replicó que no teme a la administración ni a predicar el Evangelio firmemente. La confrontación ha perdido intensidad en los últimos meses, pero se mantiene latente y parece revivir con la participación electoral del sumo pontífice.
Qué pesa y qué no
Un sufragio entre decenas de millones no altera el resultado, pero sí aparece el debate doctrinal con dos perspectivas: sus defensores destacan la coherencia de un pontificado que promueve la participación democrática y no podía omitir su propio voto; sus detractores advierten que cualquier señal papal en contexto electoral, por sutil que sea, arriesga arrastrar a la Iglesia a la disputa partidaria.
La decisión papal de participar en la elección de su país, según los primeros análisis realizados por historiadores, no tiene precedentes y sería la primera vez que un Papa participa como ciudadano en una contienda electoral. Ya que, por razones lógicas, el Papa nunca vota con tal rango, ya que en los cónclaves, que serían la elección indirecta del jefe del Estado vaticano, el Papa como tal no vota, sino que lo hace todavía siendo cardenal.
El martes no se sabrá si el voto de León XIV tuvo algún impacto decisivo, pero quedará asentado que un Papa figura, con nombre y domicilio, en el padrón de la democracia más observada del mundo. Un acontecimiento que transforma el relato, pero no la decisión final, que sigue en manos del electorado.
