La toma de rehenes en la cárcel de Boulogne Sur Mer comenzó a la 1.15 de la madrugada de este martes, cuando dos internos, Ramiro Armando Colucci y Claudio Alexander González Flores, redujeron a un agente penitenciario. Así lo confirmó Eduardo Orellana, director del Servicio Penitenciario de la Provincia de Mendoza.
El paso a paso de la toma de rehenes en la cárcel de Boulogne Sur Mer
El director del Servicio Penitenciario, Eduardo Orellana, detalló lo ocurrido en la cárcel de Boulogne Sur Mer en la madrugada y mañana de este martes.
Según explicó el funcionario, el episodio se inició sin un reclamo concreto. Ante la situación, se conformó un equipo de negociación del Servicio Penitenciario, que intentó encauzar el conflicto mediante conversaciones directas con los dos presos.
Durante la toma, los internos golpearon al trabajador, lo sometieron mediante ataduras y utilizaron su teléfono celular para comunicarse con sus familiares. De acuerdo con Orellana, también les pidieron dinero y los amenazaron, lo que generó una situación de extrema angustia para sus allegados, oriundos de La Paz.
En medio de ese escenario, la familia decidió viajar de urgencia hacia la Ciudad de Mendoza. Sin embargo, durante el trayecto por la ruta 7, en San Martín, protagonizó un accidente vial en el que murieron la madre y la tía del agente penitenciario.
Cómo se desarrolló la negociación y qué pasará con los presos
Orellana explicó que, a medida que avanzaban las conversaciones, intervino la unidad fiscal y posteriormente se presentó el procurador de las personas privadas de libertad, Luis Romero. Su participación buscó garantizar las condiciones para la rendición de los internos.
Finalmente, se firmó un acta en la que el Servicio Penitenciario se comprometió a resguardar la integridad física de los dos presos. El director del organismo aclaró que ese compromiso no implica conceder beneficios ni aceptar las exigencias de los responsables de la toma.
El agente fue liberado y quedó bajo atención médica para someterse a estudios que permitan determinar si sufrió lesiones, incluidos posibles hematomas por las ataduras. Además, recibirá acompañamiento de profesionales de salud mental, debido al impacto emocional del episodio y a la confirmación del fallecimiento de sus familiares.
En cuanto a Colucci y González Flores, Orellana adelantó que, una vez finalizados los estudios médicos, serán trasladados a una unidad de muy alto perfil. Ese régimen contempla las mayores medidas de seguridad del sistema penitenciario, restricciones a las visitas de contacto y al ingreso de elementos. La situación será evaluada inicialmente durante 180 días, con posibilidad de extender ese período si resulta necesario.
El funcionario también señaló que ambos internos tienen antecedentes de convivencia conflictiva y que, a lo largo de sus años de detención, pasaron por distintos establecimientos penitenciarios.
