La próxima visita del papa León XIV a la Argentina renovó las expectativas de las víctimas de los abusos sexuales cometidos en el instituto Antonio Próvolo en Luján de Cuyo. De esta manera, representantes de la organización internacional Ending Clergy Abuse (ECA), entre los que se encuentra un mendocino, buscarán concretar una reunión con el Sumo Pontífice para trasladarle sus reclamos y plantear la necesidad de avanzar en medidas de reparación y protección de las víctimas.
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El abogado de las víctimas del Próvolo viajará a Buenos Aires para intentar reunirse con el Papa
Pese a los contactos institucionales, las víctimas todavía no saben si serán recibidas por el papa León XIV. Sergio Salinas explicó por qué se interrumpieron las gestiones.
Según confirmó a Sitio Andino Sergio Salinas, abogado de los sobrevivientes del Próvolo y uno de los cinco directores de ECA, viajará junto con la comitiva a Buenos Aires y Perú. Durante la estadía, tienen previstas distintas conferencias de prensa en ambos destinos, mientras intentan avanzar en las gestiones para ser recibidos por el Papa.
"Nosotros estamos trabajando con ECA y desde el Vaticano lo reconocieron de manera concreta", sostuvo Salinas, quien remarcó que la organización mantiene un vínculo institucional con la Santa Sede a través de la Comisión Pontificia para la Protección de Menores.
La incertidumbre por una reunión con el papa León XIV
Pese a los contactos que habían comenzado a establecerse para concretar un encuentro con el Pontífice, el panorama cambió después de que León XIV atravesara un problema de salud. Según explicó Salinas, a partir de ese momento comenzaron a interrumpirse los canales de comunicación que mantenían para avanzar con una posible reunión.
Ante esa situación, desde ECA presentaron una nota formal al arzobispo de Mendoza, Marcelo Colombo, en su carácter de presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, con el objetivo de que interviniera en las gestiones y facilitara el contacto. Sin embargo, la respuesta que recibieron fue breve. "A mi regreso de Roma, presenté su nota", fue el mensaje que, según relató el abogado, les transmitió Colombo.
La contestación generó más interrogantes entre los representantes de la organización, que decidieron elevar una presentación formal ante la Comisión Pontificia para la Protección de Menores para solicitar explicaciones sobre lo que estaba sucediendo con las gestiones.
"Hemos tenido comunicación formal con la Comisión Pontificia para decirles que no entendemos qué es lo que está pasando", manifestó Salinas. El letrado insistió en que ECA mantiene un vínculo de trabajo reconocido por el Vaticano y que, por ese motivo, esperaban contar con una respuesta concreta sobre la posibilidad de concretar el encuentro.
El Papa manifestó su intención de reunirse con víctimas de abusos sexuales
La incertidumbre también está vinculada con las últimas declaraciones del papa León XIV, quien manifestó su intención de reunirse con víctimas de abusos sexuales cometidos por integrantes de la Iglesia. Sin embargo, hasta el momento, no se precisó qué grupos serán convocados ni bajo qué modalidad se desarrollarán esos encuentros.
Para Salinas, esa falta de información representa una dificultad importante, especialmente porque desde ECA ya habían comenzado a prepararse para una eventual reunión. "Nosotros hemos hecho los mecanismos formales e informales", explicó el abogado, quien recordó que el propio Papa les había indicado que mantuvieran el contacto directamente con él y evitaran intermediarios.
El representante de ECA también señaló que meses atrás había viajado a Perú, donde se avanzaba en la organización de un posible encuentro por disposición del Pontífice.
El principal inconveniente, según explicó, es que no pueden convocar a los sobrevivientes sin contar con precisiones sobre quiénes serán recibidos y en qué condiciones se desarrollaría la reunión. "Imaginate movilizar a las víctimas y después que te digan que no era con ellas. Tengo que trasladarles las inquietudes, pero también necesito saber concretamente con quiénes se va a reunir", expresó.
El antecedente del encuentro de ECA con el papa León XIV en Roma
Las gestiones actuales tienen como antecedente una reunión realizada en octubre de 2025 en Roma, cuando representantes de Ending Clergy Abuse fueron recibidos por el papa León XIV y mantuvieron dos jornadas de trabajo con integrantes de la Comisión Pontificia para la Protección de Menores.
El encuentro tuvo como objetivo iniciar una colaboración institucional y establecer medidas concretas para fortalecer la prevención de los abusos sexuales dentro de la Iglesia, así como la protección de menores y personas vulnerables. Durante las jornadas se identificaron distintos ejes de trabajo conjunto:
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Promover el diálogo sobre recomendaciones universales de tolerancia cero frente a los abusos.
Compartir propuestas vinculadas con el Derecho Canónico y reforzar la sensibilización a nivel global.
Ampliar la participación de las comunidades de víctimas y sobrevivientes, especialmente en regiones subrepresentadas.
Establecer mecanismos permanentes de colaboración y comunicación.
Abordar los desafíos culturales y estructurales que dificultan la prevención y el abordaje de los abusos.
En aquella oportunidad, una de las presidentas de ECA, Gemma Hickey, quien también fue víctima de abusos sexuales en Terranova y Labrador, Canadá, expresó su deseo de que el trabajo conjunto estuviera guiado por "un espíritu de curiosidad, amabilidad y esperanza".
Además, destacó la responsabilidad compartida de proteger a menores y personas vulnerables frente a los abusos dentro de la Iglesia.
Las discusiones estuvieron centradas en los derechos de las víctimas, la responsabilidad institucional, la justicia y la necesidad de establecer mecanismos de protección basados en la experiencia directa de los sobrevivientes. También se remarcó la importancia de construir una cultura de transparencia y rendición de cuentas en todas las estructuras eclesiásticas.
Qué es Ending Clergy Abuse, la organización que acompaña a las víctimas del Próvolo
Ending Clergy Abuse (ECA) es una red internacional integrada por sobrevivientes de abusos sexuales cometidos por integrantes del clero y defensores de los derechos humanos que trabajan para erradicar los abusos e impulsar medidas contra la impunidad.
La organización tiene presencia en 21 países y promueve acciones para garantizar justicia, verdad y protección infantil, además de exigir responsabilidad institucional frente a los casos de violencia sexual dentro de organizaciones religiosas. En ese marco, la participación de los representantes argentinos y, particularmente, el acompañamiento a las víctimas del instituto Antonio Próvolo, busca que los reclamos de los sobrevivientes tengan un espacio de escucha directa ante las máximas autoridades de la Iglesia.
Por ahora, la posibilidad de una nueva reunión con León XIV sigue sin confirmación. Mientras tanto, desde ECA mantienen las gestiones institucionales y esperan obtener precisiones sobre un eventual encuentro que permita volver a poner en primer plano los reclamos de las víctimas.
El caso Próvolo y las condenas que ya quedaron firmes
El caso Próvolo salió a la luz el 25 de noviembre de 2016, cuando una denuncia permitió iniciar la investigación por los abusos sexuales cometidos durante años contra niños, niñas y adolescentes sordos que concurrían o residían en el instituto de Luján de Cuyo. La investigación derivó en varios procesos judiciales. En el primero de ellos fueron condenados los principales acusados por los abusos.
Horacio Corbacho recibió una pena de 45 años de prisión y Nicola Corradi fue condenado a 42 años, mientras que el exjardinero Armando Gómez recibió una pena de 18 años. En un juicio abreviado, el exmonaguillo Jorge Bordón había sido condenado previamente a 10 años de prisión.
Esas condenas fueron posteriormente revisadas y quedaron firmes en las distintas instancias judiciales, incluida la Suprema Corte de Mendoza y, en los casos correspondientes, la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Sin embargo, el caso que durante años conmocionó a Mendoza y dejó a numerosas víctimas y familias atravesadas por el dolor sumó en septiembre un nuevo capítulo. La Justicia mendocina condenó a la monja Kumiko Kosaka a 20 años de prisión tras hallarla culpable de siete hechos de abuso sexual contra alumnos del Instituto Próvolo.
Kosaka fue condenada por siete hechos delictivos que perjudicaron a cinco víctimas distintas. De acuerdo con la resolución, en tres de esos casos fue considerada partícipe, mientras que los otros cuatro fueron atribuidos a su autoría. Se trata de hechos que no estaban comprendidos en las sentencias anteriores. Ahora, resta que la Corte deje firme la condena.
