Finalmente sin anunciarlo ni darle inició formal el Gobierno apeló al desdoblamiento cambiario como alternativa de cuidar de los dólares de las reservas y aumentar la recaudación impositiva.
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Desdoblamiento cambiario, un hecho consumado
Las nuevas reglamentaciones dejan fuera de acceso al dólar oficial a todas las actividades que no tengan que ver con la producción, las primeras necesidades o los consumos educativos y de salud.
Las medidas no parecen descabelladas ante la necesidad imperiosa de la Argentina de cuidar sus dólares en un contexto mundial que suma, a las dificultades de nuestra economía, permanentes advertencias de que lo peor está por venir.
La propia titular del FMI alertó ayer sobre los riesgos de la inflación y la recesión global y el informe anual del Fondo asegura que "La economía mundial continúa enfrentando grandes desafíos, por los efectos persistentes de tres fuerzas poderosas: la invasión rusa de Ucrania, una crisis de costo de vida causada por presiones inflacionarias persistentes y crecientes y la desaceleración en China" principal mercado argentino junto a Brasil.
A nivel global el Fondo proyecta que Estados Unidos crecerá apenas 1% y Japón 1,6%; mientras que en Europa, Alemania decrecerá 0,3%, Francia crecerá menos de 1 punto y Gran Bretaña 0,3%
En sintonía con las medidas adoptadas por el equipo económico el Fondo sugiere que la respuesta adecuada en la mayoría de los países emergentes y en desarrollo es calibrar la política monetaria para mantener la estabilidad de precios, mientras se permite que los tipos de cambio se ajusten, y conservar valiosas reservas de divisas para cuando las condiciones financieras realmente puedan empeorar.
Es en la parte de mantener la estabilidad de los precios donde aún es difícil encontrar medidas de fondo en ese sentido por parte de la Argentina, con el agravante de que el desdoblamiento cambiario seguramente disparará el dólar informal que tiene una fuerte incidencia en la formación de los precios internos lo que presiona nuevamente sobre la inflación.
Según los números oficiales que maneja el gobierno, a partir de las estadísticas del Central y la AFIP, mucho menos del 10% de la población se vería afectada por las nuevas medidas que buscan que quienes tienen consumos dentro de las reglamentaciones del BCRA usen los dólares que tienen bajo el colchón o de lo contrario aporten con más pesos a las arcas impositivas.
La AFIP registra al mes de agosto a poco más de 3 millones de contribuyentes con gastos con tarjeta en el exterior por viajes o compras. Pero con una altísima concentración; el 93% de esos 3 millones gastaron menos de 300 dólares y solo 200 mil contribuyentes superaron ese límite de gastos, sin embargo representan el 81% del total de los gastos por turismo o compras en el exterior.
Esa pequeña porción de argentinos "se lleva" unos 400 millones de dólares mensuales o sea que en un año consumen el equivalente a lo logrado con el esfuerzo monumental que hizo el Estado para lograr que el sector agropecuario liquidará divisas. Mientras es casi un hecho que el mes próximo habrá alguna medida para incentivar la liquidación de trigo y maíz
El Gobierno vuelve a enfrentarse con el mismo problema; para controlar la demanda de una parte ínfima de la población pone en riesgo a todo el resto de los argentinos por la potencia inflacionaria que desata un mercado mínimo con el llamado blue que tiene una consideración masiva a través de los medios de comunicación.
Si bien pasaron apenas 24 horas del desdoblamiento cambiario de facto no hay ni siquiera trascendidos de cómo hará el equipo económico para controlar los efectos secundarios y mucho menos para recuperar ingresos. Un dato conocido en las últimas horas en medio del Coloquio (debería llamarse Monólogo) de IDEA destaca que el costo laboral para el sector empresarial está en los mínimos históricos de la Argentina.
Lo que debería ser un paquete de soluciones se ha transformado en una contradicción insalvable de intereses y necesidades que ni los equipos económicos anteriores ni el actual parecen encontrarle solución.