Nominaron a los premios ATVC al programa de Cable Televisora Color (CTC) "Curiosos del Poder" que conduce Cristian Pérez Barceló. Es para el rubro Periodístico de Opinión. Se entregará el miércoles 23 de octubre en Buenos Aires. SITIO ANDINO entrevistó a su conductor, Cristian Pérez Barceló. Conocé la historia del programa.
Nominaron a los premios ATVC al programa de CTC "Curiosos del Poder"
-¿Cómo nació el programa?
-No sé. Sinceramente, ni me acuerdo. Pero creo que la idea fue investigar para la tele. En San Rafael no había un programa de investigación y surgió así no más.
-¿Fue difícil instalarlo en la audiencia?
-No. La gente parece que tenía ganas de saber algo más de lo que los funcionarios decían en conferencias de prensa. Primero fue polémico, porque había un constante contrapunto entre los conductores. Luego, se dio la impronta de temas más profundos desde el punto de vista judicial, así que las polémicas políticas le fueron dando paso a las causas, los expedientes y allí se terminó de enganchar un público muy fiel. Me contaron que un funcionario estaba teniendo una reunión en un distrito y minutos antes de las 21 ese lunes, se comenzó a ir la gente del salón. Preguntó por qué, y le dijeron que estaba por empezar Curiosos, ahí me puse chocho porque dimensioné lo que estábamos haciendo.
-¿Han servido para algo las investigaciones?
-Se abrieron causas administrativas en diferentes organismos públicos, causas penales en la Justicia a partir de casos que expusimos nosotros. Nuestros DVD con el programa han sido solicitados por fiscales y hasta jueces. Así que creo que algunas cosas se lograron. La diversión nocturna se ordenó un poco a partir de exponer algunas cositas, y con jueces que supieron actuar a tiempo. Hoy está aflojando ese control, sin embargo. Rompimos varias puertas, no las golpeamos, y sirvió. Hoy hasta la obra pública vemos que ha tenido cierta base en lo que hemos expuesto en el programa. Valle Grande fue siempre centro de atención nuestra y algunas malas previsiones se terminaron cumpliendo: denunciamos el tema de los catamaranes en 2009, hace unos días se vio que era verdad el riesgo. Denunciamos a tipos que se estaban haciendo millonarios con plata pública, y pasados los años se comprobó que era verdad.
-¿Se metieron en barrios complicados?
-No son complicados, la mayor parte de la gente de El Molino es maravillosa. Pero le dimos la cámara a todos y hablaron personas que hoy están presas. Se hicieron allanamientos a partir de nuestra investigación y, lamentablemente, algunos terminaron ajustando sus cuentas a los tiros.
-¿Te dan miedo algunas investigaciones?
-Cuando veo en pantalla lo que hicimos, sí. Te soy sincero. Pero no veo el programa desde el 2008.
-¿Te divierte hacerlo?
-Tiene mucha adrenalina investigar. No es fácil, a mí me gusta y estoy aprendiendo. Es una cuestión de olfato y picardía. Los mejores casos surgieron así: oliendo que pasaba algo y sacando de mentiras, verdades. En esto hay que parecer malo. Y eso me sale bien. Pero soy mansito, los que me conocen saben que siempre ando haciendo chistes, que la cara de enojado es sólo en pantalla. Pero ese personaje tiene que ser así, para que respeten a un tipo de un metro y medio, ¡che!
-¿Te apoya el canal?
-El directorio no me ha desamparado nunca. Igualmente, cuando tuvieron que corregirme, lo hicieron con respeto y altura. Y obviamente, que uno así termina entendiendo, aprendiendo. Lo bueno es que acá tenés una espalda impresionante. He trabajado en varios multimedios, pero aquí cuidan a la gente cuando se trabaja con la idea de ir por un poco de verdad. Y creo que eso ha valorado nuestro público, que la verdad siempre está respaldada. Y el mayor respaldo que tiene este programa es que se han cumplido nuestros anuncios, lamentablemente muchos de ellos malos presagios. Y el otro gran elemento distintivo que fue novedad en la televisión nuestra, los papeles. Siempre hubo documentos que acompañaban nuestros informes. Es mi mayor satisfacción.
-¿Qué significa esta nominación a los premios de la Asociación Argentina de Telvisión por Cable?
-Mucho, fundamentalmente un aliciente. Y un pan bajo el brazo que ha traído mi bebé, para mí y mi señora. Lo disfruto en familia; y con mis compañeros de trabajo, que se rompen porque las cosas salgan bien.
*Producción periodística Carolina Lacam