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Buen oído para Dickens y astucia para una fuga
Un profesor asegura que resolvió el misterio del verdadero autor de la primera novela escrita por un afroamericano que fue un éxito de ventas. La pesquisa literaria, que lleva a una esclava de una plantación, será publicada en un libro.
Su trabajo ha sido revisado por varios académicos que avalan su autenticidad, incluido Henry Louis Gates Jr., uno de los eruditos más importantes de la historia afro-norteamericana. Fue él quien compró el manuscrito desconocido en 2001.
Hollis Robbins, presidenta del departamento de humanidades de la Johns Hopkins University en Baltimore, Maryland, lo consideró "un hallazgo enorme". "Estoy totalmente convencida, hasta donde algo histórico puede documentarse sin una imagen en un iPhone, de que ella escribió la novela".
El libro, cuyo lenguaje remite a las novelas Góticas del siglo XIX, cuenta la historia de su narradora, que soporta una vida de esclava en una plantación de Carolina del Norte y, ayudada por su contextura liviana, escapa al norte. El relato refleja la historia de Bond. Esclavizada en Murfreesboro, Carolina del Norte, se considera que Bond fue una mujer autodidacta que trabajaba como criada para la señora de la casa, Ellen Wheeler.
Alrededor de 1857, Bond se disfrazó de varón y huyó, primero hacia el norte del estado de Nueva York y luego hacia Nueva Jersey, donde se casó y trabajó como maestra de escuela.
Los estudiosos dicen que la autora tomó pasajes de una serie de textos publicados, como Jane Eyre de Charlotte Brontë, y Rob Roy de Walter Scott. Esas partes tomadas indican que Bond tenía acceso a la biblioteca perteneciente a Wheeler (cuya afición por la literatura era reconocida).
Una vez escrita la novela, el manuscrito estuvo guardado en un altillo en Nueva Jersey y nadie le prestó mucha atención hasta que Dorothy Porter Wesley, una bibliotecaria afro-norteamericana, lo compró a un vendedor de la ciudad de Nueva York en 1948 por US$ 85.
En 2001, el profesor Gates encontró el manuscrito en un catálogo de anticuario, que lo describía como un "texto escrito a mano de 301 páginas presuntamente escrito por una mujer esclava fugitiva". Lo adquirió en una subasta por US$ 8.500. Después de la autenticación del manuscrito, Warner Books, actualmente Grand Central Publishing, publicó en 2002 un libro de 336 páginas.
Los historiadores todavía suponían, no obstante, que Hannah Crafts era un seudónimo. Algunos académicos seguían siendo escépticos respecto de que lo hubiera escrito una mujer negra.
"Creo que existían reservas porque no teníamos a una persona histórica susceptible de ser rastreada", dijo William L. Andrews, profesor de Lengua en la Universidad de North Carolina, Chapel Hill. "No podíamos hablar sobre el libro confiando en una intención autoral si no sabíamos quién era el autor". Y agregó: "Siempre esperaba que alguien me lo mostrara, y lo hizo".
Fuente: Revista Ñ