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Lanzan Ojo de rapiña, textos inéditos de Néstor Sánchez
Ojo de rapiña es el título del libro de textos inéditos que acaba de publicar la editorial que fundó su hijo, Claudio, para difundir la obra de su padre, fallecido en 2003.
Dije, mintiendo, que tenía una novela en marcha (ya no quería ni siquiera escribir) y me pagaron por mes, durante un año, lo que terminó siendo Cómico de la lengua. Medió bastante alcohol, desaliento total... Después salté a París y volvieron a producirse casi las mismas decepciones, la garrafal brevedad de la vida. En Gallimard, donde hacía informes de lecturas (y donde se publicaron mi primer y mi cuarto libro)".
¿Ya no escribe más? A veces, por las tardes, cuando voy a un bar que está aquí cerca me permito pensar por un momento en la escritura y es evidente que aparece una leve onda de sosiego, es como si me fuera dado encontrar una épica en esta vida monótona que llevo. Es que nunca en mis libros inventé una historia. Todo ha sido en base a mi vida presente o pasada y esto ahora ya no puede ser. Me quedé sin épica.
"Yo buscaba vivir más. Estaba convencido, en mi enfermedad, de que se podía vivir 300 años. Hoy supongo que da lo mismo. Gurdjieff fue una experiencia decisiva en mi vida. Siempre estaba la muerte como leitmotiv, me parecía mentira que la gente no se diera cuenta de que se iba a morir, eso me pasó siempre, entonces en todos mis libros hay una advertencia: la vigencia de la muerte. Ésa era la épica.
Viví catorce años dedicado por entero a lo que creía una experiencia iniciática y, ahora tengo que reconocer poco a poco que sólo estaba vinculado con mi inconsciente (a su enorme capacidad de generar conjeturas), y la esperanza intratable que entonces se generó ya carece de fundamento",
Sin épica, de todos modos, pedí prestado algunas novelas célebres y las leo con la remota esperanza de que me motiven. Pero esas lecturas no hacen más que recordarme desde qué punto de vista escribí mis libros, es decir en contra de la novela tradicional, procurando que la prosa fuera nada más que una excusa para llegar a la poesía.
Le repito que no puedo inventar una historia y mucho menos manejarme con los elementos del suspenso que abundan hoy por hoy. Es aquí donde redescubro que me quedé sin épica y sin pasado personal como materia de vida que se transforme en lenguaje, cuenta en un extenso reportaje que Lautaro Ortiz publicó en Página/12.
Y ahora aparecen estos monólogos sobre la experiencia con la escritura, un trabajo artesanal que hubo de despejarse luego de revisar una serie de cuadernos, y donde también apareció un ensayo (inédito) sobre Pavese.
La última noticia de Sánchez que se tenía era la publicación de Sobre Sánchez (Mansalva), el libro de Osvaldo Baigorria, extraordinario, casi como su vida, y la de Sánchez, claro.
Fuente: Télam