En poco tiempo el fenómeno se convirtió en explosión. Desde el 2006 hasta el año pasado fue el producto estrella del sistema financiero. Aunque ha perdido el podio en el mapa de préstamos frente a las líneas comerciales, hoy el crédito al consumo sigue registrando un espectacular crecimiento.
- Sitio Andino >
- Economía >
Boom del crédito: seguirá la ebullición pero se agotan las promos masivas
Según cifras oficiales, el stock de créditos personales, que alcanza a septiembre los $ 51.678 millones, muestra un avance cercano al 50% interanual. De acuerdo con la última información del Banco Central, en agosto estas líneas registraron un aumento de 4,4%, el mayor incremento desde mayo de 2008. En tanto, las financiaciones con tarjetas de crédito evidenciaron en el mes un aumento de 2,3%.
La tendencia no es casual. Desde sus inicios, el Gobierno del matrimonio Kirchner (primero con Néstor y después con Cristina) afirmó como eje de desarrollo económico un esquema anclado en el gasto del público.
Los bancos han acompañado el concepto. Si bien desde el 2010 el financiamiento de familias e individuos fue desplazado por las líneas destinadas a empresas en el ranking de crecimiento, las entidades financieras siguen concentrando sus esfuerzos y estrategias a fomentar el consumo de los hogares. Una de las pruebas más fehacientes son los agresivos descuentos y promociones que asumen desde el sector en pos de ensanchar carteras. Pero con números afianzados, ahora llegó la hora de fidelizar al cliente, otorgando más beneficios exclusivos y a medida y no tan masivos.
En el sector creen que la guerra por el boom de los descuentos permanecerá en pie, pero que también ha comenzado una etapa de mayor selectividad. Las promos bancarias continuarán, aunque más segmentadas. Y el contexto acompaña al sector para que así sea: con una inflación elevada, las tasas que promedian un 30% siguen resultando atractivas.
Sin embargo, hay entidades financieras que ya están meditando hacer algún ajuste en su política de tasas, a la luz de la demanda que reciben de parte de inversores y ahorristas para recibir un mayor reconocimiento a sus depósitos en plazo fijo. Por eso algunos ya resolvieron encarecer el costo de los créditos, o bien desestimular las líneas a tasa fija.
Fuente: El Cronista
