Mejor que un crucigrama y que cualquier otro videojuego en tres dimensiones. Así es como define un grupo de investigadores de la Universidad de California (San Francisco, EEUU) su nuevo hallazgo: NeuroRacer. Se trata de un videojuego específicamente diseñado para prevenir el deterioro cognitivo de la edad y que, por primera vez, se presenta con pruebas científicas que avalan su eficacia, plasmadas en la revista 'Nature'.
Un videojuego que retrasa la demencia, científicamente demostrado
Se trata de un videojuego específicamente diseñado para prevenir el deterioro cognitivo de la edad y que, por primera vez, se presenta con pruebas científicas que avalan su eficacia, plasmadas en la revista 'Nature'.
Una carrera en coche
A diferencia de otros videojuegos en 3D, tal y como indica otro de los neurólogos consultados por ELMUNDO.es, Guillermo García Ribas, del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, hasta el momento, "este videojuego obliga a tener la atención dividida en varias cosas y eso es lo que parece ser efectivo. Probablemente muchas casas de videojuegos se interesarán en sacarlo a la venta".
"Es mucho más que un crucigrama", subraya Grazzaley, profesor de neurología, fisiología y psiquiatría en la Universidad de California, además de co-fundador de la compañía Akili laboratorios interactivos, que está desarrollando la próxima generación del videojuego. La tendencia natural del ser humano es que, una vez domina una habilidad, "pone el piloto automático" y la sigue realizando de forma autómata. Sin embargo, con este videojuego, el participante siempre tiene que estar alerta.
Mecanismo biológico
A través del electroencefalograma (una exploración neurofisiológica que registra la actividad bioeléctrica cerebral), los investigadores observaron que NeuroRacer provocaba algunos cambios en la región prefrontal medial y prefrontal córtex. A medida que los participantes 'entrenaban' sus habilidades cerebrales, aumentaban las interferencias neuronales y "su rendimiento comenzaba incluso a parecerse al de los adultos jóvenes del estudio", explican los autores del trabajo. De esta forma, al 'poner en marcha' varias zonas cerebrales, se logran avances en dos áreas cognitivas importantes: la memoria de trabajo y la atención mantenida. Es decir, "mejora la capacidad de los jugadores mayores para permanecer activos durante más tiempo", apunta Joaquín Anguera, otro de los investigadores del estudio.
Si estos resultados se confirman en posteriores estudios, añaden los investigadores, este entretenimiento podría tener aplicación en otros trastornos cerebrales como la depresión, también relacionada con deficiencias en el control cognitivo. De momento, puntualizan, "siguen siendo necesarios más trabajos que expliquen exactamente por qué esta red neuronal está involucrada en los cambios en el rendimiento".
Como resalta Alexandra Trelle, del departamento de Psicología de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), "Los hallazgos se refieren a una gama de tareas muy limitada [...] Este juego no ofrece mejoras en todas las funciones cognitivas". Hay otras áreas cerebrales que deberían estimularse, como la del lenguaje, por ejemplo.
Fuente: El Mundo