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primera cámara del crimen

Comienza el juicio contra un policía acusado de asesinar a un joven durante una fiesta

El imputado, Walter García, llega a debate con prisión domiciliara y arriesga una pena a prisión perpetua. Está sospechado de haber matado al joven Franco Díaz, en Godoy Cruz. Hay 70 testigos citados.
Por Pablo Segura
Lo que comenzó siendo una fiesta entre amigos, terminó en tragedia. Y lo que empezó como una investigación complicada entre decenas de sospechosos, puede comenzar a definirse a partir de mañana, cuando un único policía deba responder por el homicidio de Franco Díaz, durante una fiesta en una casa de Godoy Cruz.

Fue en la madrugada del 5 de mayo, cuando en una vivienda de Groussac y Tomba, en Villa Hipódromo, varios jóvenes habían organizado dicha reunión. Había DJ y bebidas alcohólicas.

La fiesta, para los jóvenes, era un éxito, pero para los vecinos todo lo contrario. Los “ruidos molestos”, provocaron que los habitantes de la zona llamaran a la policía en más de una ocasión. Este fue el detonante de la tragedia.

Con la llegada del primer móvil, se originaron los primeros disturbios, y el apoyo de refuerzos terminó de desbordar la situación. En medio de esos incidentes, entre efectivos y los jóvenes, resultó muerto, Franco Díaz, un joven de 19 años que era amigo del dueño de casa.

Esa misma bala que habría asesinado al adolescente, hirió a Johana Flores, otra de las chicas que había asistido a la fiesta.

La casa donde se originó la tragedia y el organizador del evento, el día después del hecho.

La investigación se inició con más de 11 sospechosos, es decir, todos los policías que habían participado del operativo. Luego de algunos meses, todas las miradas recayeron sobre Walter García, ahora imputado por “homicidio agravado por el uso de arma de fuego y por ser miembro de la fuerza pública, en concurso real con lesiones graves doblemente agravada”.

Las pruebas en su contra son varias. Varios testigos aseguraron haber visto al efectivo empuñar el arma reglamentaria (una pistola calibre 9 milímetros), la bala que mató al joven era justamente un proyectil de esa pistola, y las pruebas de balística al arma de ese efectivo reveló que se había disparado.

Con estas pruebas, y los testimonios de 70 testigos, el tribunal de la Primera Cámara del Crimen deberá juzgar al uniformado, que arriesga una pena de prisión perpetua en caso de ser hallado culpable.

El tribunal estará presidido por Julio Mila, recientemente nombrado Juez, y conformado por Lilia Vila y Víctor Comeglio.

La fiscalía de Cámara estará representada por Claudia Ríos, quien reemplazará a Javier Pascua, que no podrá asistir por razones particulares. Por su parte, la defensa del imputado estará a cargo de Carlos Reig, y la querella por los abogados Diego Lavado y Alfredo Guevara.

Para este martes, está citada una de las víctimas del hecho, Johana Flores, y varios de los peritos que participaron en el hecho. Por lo tanto, se cree que será una de las jornadas clave en el proceso y que, posiblemente, defina gran parte de la sentencia.

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