Y lo hace de una manera amena, nada coactiva, en un libro que acaba de publicar la casa siglo XXI, en la colección Ciencia que ladra
y que lleva por subtítulo todo lo que hay que saber para lucir un cuerpo esbelto y saludable.
Laurora nació en Buenos Aires en 1980. Es profesor nacional de educación física, licenciado en ese mismo campo por la Universidad Nacional de San Martín (Unsam). Es entrenador personal y miembro del Programa de Actividad Física y Deportes del Hospital de Clínicas. Publica regularmente en su blog Estadística y deportes.
Esta es la conversación que sostuvo con Télam desde las sierras de Córdoba.
T : ¿Por qué pensás que las ventajas del ejercicio físico son o pueden ser mejor recibidas si se las presenta de una manera amable como hacés en el libro?
L : Si bien disponemos de buena información científica relacionada a los beneficios de la actividad física, muchas veces esta información es presentada de una forma poco atractiva, sobre todo para aquellos que ya el moverse les resulta poco atractivo. Creo que a través de las películas, los cuentos e historias que aparecen en el libro, tanto los amantes del deporte como los amantes del sillón, tendrán al alcance un material fácil de leer y con sólidas bases científicas.
T : La época ¿impone un sedentarismo que a su vez requiere de cierta disciplina para quebrarlo?
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Las ventajas del movimiento físico contra los males de época
L : Este homo sapiens cuenta con supermercados y almacenes y ya no sale a cazar o a recolectar, actividades que mantenían al cuerpo humano resistente, fuerte y saludable. La vida de ciudad nos puso silla, sillón, delivery, computadora y televisor, y nuestros cuerpos perdieron funcionalidad. Máquina que para, máquina que pierde. Se requiere de un poco de disciplina para salir del sedentarismo, pero creo que este objetivo es más fácil de lograr si encontramos una actividad que nos genere placer. Todo vale: caminar, correr, hacer fierros, nadar, andar en bicicleta, hacer yoga o bailar el gangnam style.
T : ¿Cuáles son los males más comunes en este tiempo y sintéticamente cómo combatirlos?
L : Las enfermedades cardiovasculares y la diabetes de tipo II son los fantasmas que acechan a los que se quedan quietos. Salir del sedentarismo y alejarse de estos males es muy fácil: 30 minutos de actividad física diaria y chau fantasmas.
T : ¿Existe una "ortopedia" farmacológica que podría situarse hasta en la biogenética que permitiría a los sujetos evadir las ventajas de una vida activa?
L : En mi opinión y de acuerdo a mi formación, creo que una persona bien alimentada, con buen descanso y con una buena planificación de su actividad física puede lograr un cuerpo esbelto y saludable (jugando un poco con el título de mi libro).
Es probable que un deportista de alto rendimiento necesite de algún suplemento proteico, pero esto no vale para aquellos que hacen deporte de forma recreativa y que pueden incorporar estas proteínas con su alimentación habitual. Muchas personas consumen suplementos de todo tipo sin siquiera realizar un breve tiempo de actividad física de forma regular. Esto sí lo veo como algo innecesario y peligroso. Incorporando una breve sesión diaria de ejercicio físico a nuestra vida, con un poco de paciencia y sin ninguna fórmula mágica empezaremos a notar los grandes beneficios asociados a mover nuestros cuerpos.
Fuente: Télam