Un científico del Instituto SETI ha anunciado el descubrimiento de la luna más pequeña hallada en la órbita de Neptuno, la número 14, analizando imágenes tomadas por el telescopio Hubble hace varios años.
Conocé cómo es la nueva luna de Neptuno
Un científico del Instituto SETI ha anunciado el descubrimiento de la luna número 14, analizando imágenes tomadas por el telescopio Hubble hace varios años.
"Las lunas y arcos del planeta orbitan muy rápidamente, así que se ha tenido que encontrar una manera de seguir su movimiento para poner de manifiesto los detalles del sistema", ha apuntado. Showalter ha indicado que se trata de algo parecido a "un fotógrafo de deportes que hace un seguimiento de un atleta corriendo: el atleta se mantiene en foco, pero falta la definición del fondo".
Así, el método implicaba seguir el movimiento de un punto blanco que aparece una y otra vez en más de 150 fotografías de archivo de Neptuno tomadas por Hubble desde 2004 hasta 2009. Fue entonces cuando Showalter notó que ese punto blanco se encontraba entre las órbitas de las lunas de Neptuno Larissa y Proteus y que completaba una vuelta alrededor de Neptuno cada 23 horas.
"Ésta es una luna que nunca se queda quieta en el mismo sitio para que se le pueda hacer una foto", explicó Showalter sobre la gran velocidad con la que orbita este pequeño satélite.
Los otros 13 satélites
Tras declarar que Plutón no era un planeta en 2006, Neptuno se ha convertido en el planeta más lejano del sistema solar. El mayor de sus satélites es Tritón, con 2.700 kilómetros de diámetro, que además posee una órbita retrógrada, algo excepcional dentro de los grandes satélites. Por su parte, la luna Nereida, con 340 kilómetros de diámetro, tiene la órbita más excéntrica de todos los satélites del Sistema Solar: su distancia a Neptuno varía entre 1.353.600 y 9.623.700 kilómetros.
Antes de la llegada de la sonda espacial Voyager 2, sólo se conocían estos dos satélites, pero la nave de la NASA descubrió otros seis más: Náyade, Talasa, Despina, Galatea, Larisa y Proteo. Estos seis satélites, todos con menos de 200 kilómetros de diámetro, son los más próximos al planeta y poseen una órbita más interior que la de Tritón.
Después de eso, se han descubierto cinco pequeñas lunas más (mediante sondeos telescópicos) entre 2002 y 2003, situadas en órbitas lejanas al planeta, las cuales han recibido los nombres de Halímedes, Sao, Laomedeia, Psámate y Neso. Todas ellas poseen órbitas con elevada inclinación y tres tienen una órbita retrógada.
El nuevo satélite debería ser nombrado siguiendo las convenciones para los satélites de Neptuno (dios romano de los océanos), por lo que se buscaría entre deidades griegas o romanas relacionadas.
Fuente: El Mundo