En el onceavo aniversario del asesinato de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán en la estación de tren de Avellaneda, homenajearán a los militantes sociales a las 11 sobre el Puente Pueyrredón, donde habrá una concentración y luego se realizará un acto.
Corte y vigilia en el Puente Pueyrredón a 11 años de la masacre de Avellaneda
Desde ayer, organizaciones sociales y partidos políticos exigen justicia por el crimen de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán. A las 11, se realizará un homenaje a los militantes.
El 26 de junio de 2002, un operativo conjunto de las policías federal, bonaerense, gendarmería y prefectura reprimió con balas de goma y plomo una protesta de trabajadores desocupados, que exigían un aumento de subsidios y alimentos. En la fatal jornada, Kosteki y Santillán murieron asesinados en manos de dos policías provinciales.
Siete policías fueron encontrados culpables por los lamentables sucesos; el comisario inspector Alfredo Fanchiotti y el cabo Alejandro Acosta, condenados a cadena perpetua; Félix Vega, Carlos Quevedo y Mario de la Fuente, cuatro años de prisión por encubrimiento agravado (una de ellas con cumplimiento efectivo); el ex policía Gastón Sierra, tres años por ese mismo ilícito, al igual que el ex policía Lorenzo Colman a dos años de prisión. En tanto, el ex policía Celestino Robledo fue condenado a diez meses de prisión en suspenso por usurpación de títulos y honores.
Pese a estas sentencias, agrupaciones de izquierda y sociales y familiares renovaron el pedido de juicio y castigo de los responsables políticos de la masacre de Avellaneda.
"A 11 años ni Duhalde, ni Fepile Solá, ni Juan José Álvarez, ni Alfredo Atanasof, ni Jorge Matzkin, ni Luis Genoud, ni Oscar Rodríguez, ni Jorge Vanossi, ni Aníbal Fernández, ni el difunto Carlos Soria, entre otros; fueron investigados por aquella Masacre", escribieron en una carta Alberto y Leonardo Santillán, padre y hermano del militante asesinado.
Los familiares apuntaron que la impunidad persiste pese a las "sobradas pruebas de la existencia de un plan represivo con reuniones previas, directivas y complicidades necesarias, una autoría ideológica y responsabilidad política del asesinato de Darío y Maxi", y a las "reiteradas promesas vertidas por los sucesivos gobiernos".
Fuente: Infobae