El ejemplo de Mandela (por Luis Rosales para Sitio Andino)
El padre de la Sudáfrica moderna está internado y el mundo entero se preocupa. Si bien los últimos reportes indican que su salud estaría mejorando, su avanzada edad justifica ampliamente aquella preocupación.
Con esta impronta, Mandela consigue reconciliar a su país y encaminarlo hacia otros niveles de desarrollo. A diferencia del caso de su vecino Zimbawe, la ex Rhodesia británica, que cuando consiguió liberarse del yugo colonial avanzó decididamente hacia la expulsión de los blancos y todavía sigue sufriendo las consecuencias de la enorme descapitalización y empobrecimiento generalizado que ese verdadero éxodo produjera.
Por esta actitud enorme del ahora anciano y enfermo líder, se le concedió el Premio Nobel de la Paz y adquirió dimensiones de un modelo de conducta en el mundo entero. Su obra y legado debería servirnos a todos en todas partes. La idea de que para salir adelante hay que conjugar los verbos perdonar, unir, reconciliar, en vez de pelear, dividir, agredir. Sudáfrica no perdió su condición de potencia emergente y ahora integra el exclusivo club de los BRICS. La tarea de Mandela sirvió para que se transformara además en un país viable y con futuro. Un ejemplo para seguir especialmente por estas tierras americanas donde parece que hemos decidido seguir el camino contrario.