Definiciones y reflexiones (por Marcelo Álvarez para Sitio Andino)
La semana parece girar al ritmo del Oficialismo. Hasta la oposición parece caminar y encolumnarse en ese ritmo.
La lista única es una necesidad, no solo desde Buenos Aires no se quiere que los diarios nacionales lean un quiebre en el FPV, sino que el Gobernador es prácticamente la única voluntad que expresó lista única para que yo me pueda subir a la campaña desde el primer día le habría dicho a sus colaboradores y dirigentes más cercanos.
Las elecciones en Mendoza parecen definitivamente polarizadas, la participación del PD y su reciente alianza con el PRO es cada vez más pobre y la sumatoria de un pedazo del Peronismo sin rumbo Federal parece terminar de debilitar las posibilidades de Daniel Cassia para tender a suma cero.
El socialismo o esa mezcla llamada FAP -CC con Alberto Montbrum y Gustavo Gutiérrez muestra un caudal de votos que apenas le permitiría superar el obstáculo de las PASO por lo que el único contrincante que queda es Julio Cobos.
Los radicales saben, aunque no lo digan, que todas las encuestas que muestran están basadas en la imagen de Julio Cobos y no en los votos, por eso el trabajo hasta último momento para sumar a parte del FAP con Graciela Cousinet a la búsqueda de un par de puntos que le podrían ser oro en octubre.
Saben que con el Gobernador en campaña y la escisión de Iglesias-Juri-Fayad los votos habrá que pelearlos mano a mano y que nada hay seguro hasta que no se abran las urnas.
Mientras el ejecutivo local sigue apostando a mostrar gestión y lleno la semana con la visita de la Presidenta, y los lanzamientos de las campañas del Vino Turista y el invierno en Mendoza que apuestan a seguir generando valor a la marca Mendoza.
Los hombres del Gobierno de Pérez señalan como un éxito poder mostrar que Mendoza es centro de inversión en áreas importantes como la energética con YPF y que también hay valor agregado y trabajo Estado-privados en sectores claves para la imagen externa como la vitivinicultura y el turismo.
La curva del final
Imposible no cerrar esta columna sin una mínima mención al tema seguridad y medios. Sería de locos negar el proceso de degradación que ha tenido la seguridad ciudadana en estos últimos años y sobre el cual las autoridades políticas tienen una materia pendiente importante. Pero esta semana que se cierra no es posible despegar de esto a los medios de comunicación y su responsabilidad superlativa en la percepción que tiene los ciudadanos sobre el tema.
El caso de Ángeles Rawson es quizás el mayor y más detestable ejemplo de tal perversa relación. Durante horas y horas los medios machacaron casi con perversión criminal y política sobre la terrible inseguridad, que no se puede ya caminar por la calle, que nos matan a todos, que nadie hace nada, la responsabilidad de los políticos, por solo poner un par de ejemplos. Ya todos saben en qué termino el caso. ¿Pero qué queda en la sociedad de ese discurso machacante? ¿Hace falta poner la respuesta?
Mendoza no está mejor, el reciente rumor transformado en verdad por las crónicas de casi todos los medios del secuestro de niños y adolescentes es otro claro ejemplo de la inocencia (por no decir irresponsabilidad) con la que nos manejamos últimamente.
Trabajar sobre esto es también calidad institucional y responsabilidad ciudadana. No viene mal recordarlo, sobre todo cuando desde nuestras columnas y espacios radiales o televisivos pretendemos transformarnos en fiscales de la política.
En twitter: @marcelopez2202