En El Paramillo, Lavalle quedaron inaugurados los trabajos de ampliación, remodelación y rehabilitación de la Escuela Nº 1-512 José A. Díaz. Se trata de una obra que demandó una inversión de un millón de pesos, mediante la implementación del Programa de Mejoramiento de la Escuela Rural del Gobierno Nacional.
Mejoras en la escuela Díaz de El Paramillo en Lavalle
Los trabajos realizados son la construcción de un salón comedor, cocina equipada, depósito, Salón de Usos Múltiples (SUM), un baño para discapacitados, pozos sépticos, hall de acceso y la ampliación de la antigua galería. Además de las mejoras mencionadas, también se colocaron luminarias, calefactores, ventiladores y se remodeló la fachada del establecimiento mediante pintura interior y exterior. También se rehabilitó la instalación eléctrica y cloacal del edificio.
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Gentileza Municipalidad Lavalle
Los chicos bailaron en el acto donde se habiliatron las mejoras del establecimiento. |
En el acto de entrega, el subsecretario de Infraestructura de la provincia, Roberto Pacini, destacó el trabajo que viene realizando el municipio de Lavalle en cuanto a obras que permiten satisfacer necesidades básicas como la educación. Donde hay una necesidad hay un derecho y estos programas permiten que estos derechos se cumplan. Así lo demuestran las 117 obras de este tipo que se han realizado en la provincia, indicó Pacini.
Por su parte, el intendente de Lavalle, Roberto Righi, manifestó que para fortalecer la inclusión en la educación es necesario trabajar en infraestructuras edilicias, como también concretar otras obras como son el agua potable, enripiado de caminos, mejoras en las vías de comunicación y mayor acceso al conocimiento, acciones que se vienen generando en el departamento en pos de reforzar el arraigo de las familias al lugar.
Mejores condiciones
Este edificio educativo, al que asisten 170 alumnos, existían varios problemas de mantenimiento entre los cuales se pueden mencionar el sistema cloacal que había colapsado y la instalación eléctrica que era muy antigua. Además, la cocina se improvisaba en la sala de maestros con muchas deficiencias espaciales y de equipamiento. No contaba con comedor, por lo que los alumnos comían en las aulas y ejecutaban las actividades de la doble escolaridad en las galerías y en un colectivo en desuso, ubicado junto al patio de formación. Por lo que se construyó un SUM, comedor con cocina y depósito, brindando la posibilidad de que alumnos y docentes trabajen en óptimas condiciones.