Argentina sacó chapa en la altura y se trajo un valioso empate
La selección de Sabella igualó 1-1 ante Bolivia, en La Paz, en un partido que pudo ganar cualquiera. Lo arrancó ganando el local con un gol de Martins pero Banega lo igualó. Ángel Di María y Sergio Romero, los más destacados.
Fue una prueba de carácter. Una demostración de que con esfuerzo y planificación se le puede hacer frente al fantasma de la altura. Es cierto que no se ganó, pero la igualdad por 1 a 1 que consiguió Argentina ante Bolivia, en La Paz, es un resultado positivo para un equipo que se afianza fecha a fecha, de cara al Mundial de Brasil.
En la primera etapa, Argentina comenzó con mucho temor a la altura. Tanto, que en vez de anirmarse a dar pases y cortos y jugar pausado, se apoyaron en los pelotazos como única opción creadora de juego. Agrandado, Bolivia dominó la pelota y, tras varias ocasiones, llegó al gol a los 24 minutos, gracias a un cabezazo de Marcelo Moreno Martins.
Igualmente, a pesar del dominio boliviano la selección tuvo tres situaciones claras: la primera fue un mano a mano que Palacio desperdicio, la segunda fue con cabezazo desviado de Di María y la tercera también lo tuvo como protagonista al Fideo, con un remate que pasó cerca del palo.
Igualmente, cuando parecía que la primera etapa se cerraba con la victoria parcial boliviano, llegó el empate de Ever Banega a los 43 minutos y dejó algo de tranquiliad la cabeza de Sabella.
En el complemento, el partido cambió. Bolivia dejó de ser el dominador del encuentro, mientras que Argentina, de la mano de Di María, creció y volvió a tener situaciones de gol que no pudo concretar.
El 1 a 1 final fue el resultado más justo. Argentina dejó el Hernando Siles con la certeza de que el resultado fue positivo y que el esfuerzo valió la pena.