- Sitio Andino >
- Cultura >
Otelo, el feminicida
Otelo y celos no sólo riman, sino que 400 años después de estrenado el clásico del dramaturgo inglés William Shakespeare, ambas palabras son casi sinónimos.
Shakespeare para la plebe
Utilizar un reproductor alternativo
La idea surgió en un taller al que Lorca asistió en 2011 en Francia, en el marco del Festival Mundial de la Marioneta, en Charleville-Mézières.
Había actores de todas partes del mundo: rumanos, brasileños, belgas, locales y, por supuesto, el chileno. A pesar de las barreras idiomáticas, hubo algo en la obra que los hizo confluir.
"Es muy fácil de comprender para un actor. Son sentimientos muy básicos, la hicimos en todas las lenguas. Y ahí me quedaron las ganas de hacerlo", le cuenta Lorca a BBC Mundo.
"Me quedé pensando cómo hacer que adquiriera un sentido en Chile. Cómo 'bajar' a este Shakespeare, sacarlo del museo, porque acá en Chile pareciera que hay una veneración", explica.
Leyendo y releyendo comenzó a ver el vínculo: la violencia contra la mujer. Los muñecos permiten hacer lo que el actor no puede: plantear horrores sin espantar al público. "La marioneta permite distanciar, entonces el público puede 'disfrutar' del estangulamiento sin culpa".
Redujeron la historia a la esencia más simple: un relato sobre dos parejas: Otelo y Desdémona, personificados en dos maniquíes; y Yago y Emilia, interpretados como humanos por Lorca y la actriz Teresita Iacobelli.
El foco, por lo tanto, da un giro de la lucha de poder a los peligrosos dramas pasionales que pasan puertas adentro.
El set, que busca recrear el espacio íntimo, donde ocurren los mejores y peores momentos de una pareja, es una habitación con una cama y un televisor.
"Es una obra muy popular, muy accesible. Es una tragedia con mucho de melodrama", explica el actor y director.
Hacer a la gente pensar
Otelo
Muñecos que le permiten al público distanciarse de la acción son con los que trabaja Viaje Inmóvil.
Lorca tiene casi 30 años de teatro en el cuerpo. Cofundador de la famosa y extinta- compañía chilena "La Troppa", fue uno de los pioneros latinoamericanos en el arte de mezclar teatro y marionetas. La compañía viajó por todo el mundo presentando historias de guerra y horror en una estética que parafraseaba los cuentos de hadas.
A pesar de los años en las tablas, la reacción del público ante Otelo no lo dejó de sorprender. "La gente reacciona, opina, queda con ganas de conversar. Es increíble, pero nos ha pasado más de una vez tener que improvisar un 'pregunta-respuesta' al final de la función porque la gente no se va. Quieren conversar", cuenta Lorca en lo que considera una reacción "súper isabelina".
Tras una exitosa temporada en Chile, la obra se sigue montando todos los sábados y en julio comenzará una gira internacional a los festivales Tres Continentes en Gran Canaria, el Festival de Teatro Clásico de Almagro y el Festival Hispano de Miami.
Además, están en conversaciones para presentarse en el festival de la marioneta en Francia, en octubre de 2013.
Fuente: BBC Mundo