A las 18 el grupo de turistas y ciudadanos de Malargüe que visiten el Observatorio, tendrán la oportunidad de conocer y conversar con uno de los fundadores del Observatorio Pierre Auger y Premio Nobel de Física año 1980, Doctor. James W. Cronin. También estarán presentes y responderán preguntas, los jefes de los nuevos proyectos que estarán encarando el observatorio en el futuro.
El Observatorio Pierre Auger recibe a su visita numero 80.000
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Algunos de los nuevos proyectos que se están encarando en este momento son:
HEAT - High Elevation Auger Telescopes
El proyecto HEAT ya se encuentra tomando datos en forma estable.
Se trata de tres telescopios de fluorescencia instalados en Cerro Coihueco. Si bien los telescopios son idénticos a los 24 telescopios de fluorescencia del Observatorio Auger, hay una característica que los distingue: los tres telescopios HEAT ("High Elevation Auger Telescopes") están montados en sendos contenedores, que pueden ser inclinados en un ángulo de 30 grados, de forma tal que los telescopios observen la atmósfera a mayor altura. Esto permite detectar lluvias atmosféricas que se producen a mayor altura, producidas por rayos cósmicos de menor energía.
AMIGA - Auger Muons and Infill for the Ground Array
El proyecto AMIGA es una extensión del Observatorio Auger y tiene como objetivo ampliar el rango de detección de energías en más de un orden de magnitud, hasta 1017eV, siendo su objetivo científico el estudio de la zona de la transición (entre 1017 y 1019eV) de fuentes galácticas a extra galácticas de rayos cósmicos. Es entonces una zona de inmenso interés astrofísico marcando el comienzo del estudio de fuentes extragalácticas que a energías más elevadas ha permitido los albores de un nuevo tipo de astronomía, la astronomía de partículas cargadas Para realizar dicha detección, AMIGA estará compuesto por un infill (rellenado) de 85 parejas de DSs(detectores de superficie) y DEs (detectores enterrados) de los cuales 61 se encontrarán separados a 750m y 24 a 433m. Los DEs estarán constituidos por 4 contadores de muones formados a su vez por 64 centelladores plásticos, un PMT multi-píxel y electrónica de adquisición que trabajará en conjunto con el detector de superficie (detección de radiación Cherenkov en agua). Los contadores de muones serán enterrados aproximadamente 2,5m bajo tierra para lograr la detección solamente de la componente muónica de la lluvia de partículas.
AMIGA está formado por una colaboración internacional que incluye a Alemania, Argentina, España, Italia, México, y Polonia.
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BATATA este experimento es un prototipo de una nueva generación de detectores de rayos cósmicos que se instaló en el Observatorio Pierre Auger a finales del mes de octubre de 2010. El detector subterráneo BATATA, que ha sido diseñado y construido por investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), permitirá estudiar rayos cósmicos de energías entre 1017 y 1018 eV. Estas energías son un orden de magnitud menor que las energías para las cuales fue diseñado el Observatorio Pierre Auger.
Mientras los detectores de superficie miden las partículas a través de la lluvia de rayos cósmicos, que no puede distinguir entre muones y electrones, BATATA será capaz de seleccionar los muones a través de las barras de centelleo plásticos enterrados entre las profundidades de 30 cm y 2,5 m bajo tierra. Estas barras van a absorber la energía del muón y luego producir un destello de luz visible, que se detecta.
Batata es un experimento único, que forma parte del mayor observatorio de rayos cósmicos en el mundo. Estos detectores de muones de BATATA son un importante complemento del Observatorio Pierre Auger, junto con los contadores de muones enterrados de AMIGA, para estudiar la composición de los rayos cósmicos.
AERA "Auger Engineering Radio Array" es un novedoso sistema de antenas para medir las tenues y breves señales de radio (en el rango de frecuencias de decenas de MHz) que se producen en las cascadas atmosféricas producidas por rayos cósmicos de ultra alta energía. Para ello, utiliza un arreglo de decenas de antenas convencionales, con una electrónica de procesamiento de señales desarrollada para este fin.
Las antenas de AERA están activas las 24 horas del día, al igual que los detectores de superficie del Observatorio Pierre Auger. Si bien esta técnica de detección de rayos cósmicos ya ha sido propuesta hace más de 50 años, sólo pudo ponerse en práctica recientemente, debido a las dificultades técnicas que conlleva.
Las antenas de AERA utilizan digitalizadores de última generación, los cuales han sido capaces de registrar los primeros eventos en coincidencia con los detectores de superficie del Observatorio Auger.
AMBER (Air-Shower Mi-crowave Bremsstrahlung Radiometer) es un experimento que intentará detectar ondas electromagnéticas, en el rango de las microondas, producidas por las cascadas de partículas generadas por rayos cósmicos de muy alta energía. Consiste en una antena de 2,5 m de diámetro, instalada en el cerro Coihueco, en el mes de mayo de 2011. Se encuentra en las cercanías de uno de los edificios de fluorescencia del Observatorio Auger y del proyecto HEAT.
El funcionamiento de AMBER se basa en captar la emisión de microondas con una antena convencional, y concentrarla sobre un arreglo de detectores que se encuentran en el centro de la antena parabólica. Las señales producidas por los detectores son procesadas, digitalizadas y almacenadas con equipamiento electrónico desarrollado para este fin.
Si bien se trata de una técnica incipiente, que aún no ha sido probada, resulta de gran interés ya que podría proveer un método totalmente novedoso de detección de rayos cósmicos de alta energía, que se complementaría con las técnicas ya utilizadas en el Observatorio Pierre Auger (los detectores de superficie y los detectores de fluorescencia).
Pruebas preliminares fueron realizadas en el Laboratorio de Argonne, Chicago, donde se detectó la emisión de fluorescencia en la región de microondas como consecuencia del pasaje de un haz de partículas energéticas por una cámara con aire. Ahora se realizarán nuevas pruebas directas, en la atmósfera terrestre, con el haz de partículas producido no por un acelerador de laboratorio, sino por rayos cósmicos energéticos.