Afirman que vivir en pareja reduce el riesgo de sufrir un infarto
Según este estudio, vivir en pareja está asociado con "un pronóstico considerablemente mejor en eventos cardíacos agudos", sobre todo en matrimonios de mediana edad.
De todos los infartos registrados, poco más de la mitad (7.703 casos) provocaron el fallecimiento de los enfermos en los 28 días posteriores al ataque.
La tasa de mortalidad fue entre un 60 y un 168% más alta en los hombres solteros que en el grupo de personas casadas de ambos sexos, y aún mayor -entre el 71 y el 175%- en las mujeres no casadas.
Según la investigación, la tasa de mortalidad anual por infarto de miocardio entre los hombres casados de entre 65 y 74 años fue de 866 por cada 100.000 habitantes, mientras que la de varones no casados de la misma edad se duplicó hasta los 1.792 individuos.
En la franja de edad anterior -entre los 35 y los 64 años-, los infartos causaron la muerte del 26 por ciento de los hombres casados, del 42% de los varones divorciados y del 51% de los solteros. Entre las mujeres, las cifras correspondientes fueron del 20, del 32 y del 43%, respectivamente.
Los autores del estudio apuntan varias posibilidades a la hora de explicar por qué las personas solteras son más susceptibles de sufrir infartos y su tasa de mortalidad es mayor, aunque aclaran que sería necesario investigar las causas en mayor profundidad.
"Las diferencias en el pronóstico no pueden ser explicadas totalmente por las diferencias en el tiempo que se tarda en buscar asistencia médica o en el acceso a la trombólisis o la revascularización", sostienen.
En su opinión, concurren además motivos socio-demográficos, y apuntan a la posibilidad de que las personas casadas tengan mejores hábitos y disfruten de un mayor nivel de apoyo social que los solteros, lo cual influiría positivamente en su estado general.
"Tampoco podemos excluir la posibilidad de que las personas con un mal estado de salud puedan ser más propensas a permanecer solteras o a divorciarse", afirman los investigadores.
A la hora de explicar por qué las personas que viven en pareja tienen más probabilidades de sobrevivir a un ataque cardíaco que quienes viven solos, los autores señalan una razón obvia: en general reciben asistencia médica más temprano porque tienen quien avise a los servicios de emergencias.
"Se puede suponer que la reanimación o la llamada a una ambulancia se produjo más rápido y con mayor frecuencia entre quienes están casados o conviven con sus parejas", dicen los expertos.
Fuente: Doc Salud