Una autopista de bajo consumo capaz de interaccionar con el conductor, con luces que se recarguen por el día y brillen durante la noche.
Prevención: autopistas inteligentes brillarán en la oscuridad
Pintura dinámica
La idea es que las vías por las que transiten los futuros vehículos autónomos estén perfectamente integradas en el paisaje y que su consumo de energía sea mucho menor que en las vías actuales.
"Son unas líneas en la superficie de la autopista que recolectan la energía del sol durante el día y luego brillan en la oscuridad durante diez horas", explicó a BBC Mundo Heleen Herbert, directora de infraestructura de Heijmans.
"También hemos desarrollado materiales que cambian de color con la temperatura. Vamos a usarlos de modo que cuando la temperatura descienda a 2º, se ilumine la superficie en forma de cristales de hielo".
Sostenibilidad
El equipo estudia incorporar luces de viento, que aprovechen el movimiento generado por el paso del auto.
Fue así como se concibió el proyecto Route 66 para poner a prueba el primer prototipo de autopista futurista, orientada sobre todo a países con problemas de abastecimiento energético.
"La sostenibilidad es la parte más interesante", dice por su parte Herbert, "porque lo interesante es que puedes generar energía en la propia ruta".
En una segunda fase del proyecto, se estudia incluir turbinas de viento generadoras de energía y carriles de recarga de baterías.
Este tipo de luces aprovecharán el viento generado por un auto al pasar, lo que moverá unas turbinas con pequeños generadores de energía incorporados.
"Otras ideas que necesitan más inversión son algunas como la línea de cargado", explica Roosegaarde, "en lugar de tener que esperar seis horas para cargar un auto, vamos a crear una vía prioritaria para cargar el coche mientras se conduce, pero eso llevará un año más".
Conducir de forma inteligente
En la siguiente fase del proyecto se incorporará una vía de recarga de autos eléctricos.
Aunque el proyecto es ambicioso, algunos se plantean si el costo de incorporar estas nuevas tecnologías a la ruta no resultará excesivo para muchos gobiernos en un contexto de crisis.
Pero Roosegardee argumenta que la solución es más barata que "construir un nuevo planeta".
"Es algo global, tenemos que renegociar con la relación que tenemos con nuestro entorno, sobre todo en un área como la energía. No se va a conducir menos, al contrario, se va a conducir más, así que tenemos que hacerlo de forma más inteligente", apuntó.
Según Roosegardee, la idea ya habría despertado el interés de países con grandes problemas energéticos como India, así como de China y países de América Latina, donde estima que la nueva autopista podría empezar a verse dentro de cinco o seis años.
Fuente: BBC Mundo