Nuevas teorías sugieren que los materiales que formaron la Luna pudieron haberse originado en su totalidad en nuestro planeta.
Teorías sugieren que la luna fue parte de la tierra
Nuevas teorías sugieren que los materiales que formaron la Luna pudieron haberse originado en su totalidad en nuestro planeta.
Ahora dos nuevas hipótesis intentan confirmar que el satélite surgió enteramente de material desprendido por nuestro planeta.
Regreso a la vieja teoría
Este nueva explicación ha sido respaldada por dos recientes publicaciones en la prestigiosa revista científica Science.
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Pero estos modelos indican que gran parte de los desechos originados podrían pertenecer al protoplaneta, cuya composición probablemente era muy diferente a la de la Tierra.
Según la teoría más aceptada la luna se formó tras el choque de la tierra y otro cuerpo celeste.
Sin embargo, esto no concuerda con lo que se deduce de los análisis químicos disponibles. La estructura de los átomos de ambos cuerpos celestes es prácticamente idéntica.
Según puede leerse en uno de los nuevos trabajos, "los isótopos de oxígeno y titanio varían en gran medida en el Sistema Solar y se usan como 'huellas dactilares' de planetas y meteoritos. Los datos muestran que La Luna y la Tierra son 'gemelos isotópicos'".
El problema del viejo modelo es, por lo tanto, una cuestión química. Con él se explica tanto la masa de ambos cuerpos como sus órbitas y sus rotaciones, pero no su composición.
La velocidad a la que la Tierra giraba sobre su propio eje también es clave.
Hasta ahora se creía que, en el momento de la formación de la Luna, nuestro planeta giraba mucho más rápido que en la actualidad, y un día duraba tan solo cinco horas.
ero a tal velocidad, un impacto con un objeto extraño no podría producir suficiente material para formar un objeto como la Luna.
Por eso, los nuevos modelos señalan que la Tierra daba una vuelta completa sobre sí misma en apenas dos horas.
Idéntica a la Tierra
Matija Cuk, del instituto SETI, y sus colegas realizaron simulaciones en las que la Tierra giraba sobre su eje en unas pocas horas antes del impacto, a diferencia de las 24 que demora ahora.
El equipo pudo comprobar que, en un escenario con estas características, era posible que un grupo de desechos provenientes de nuestro planeta formase el satélite.
Después del impacto, la interacción gravitacional entre la Tierra y la Luna podría haberse desacelerado hasta alcanzar la velocidad actual.
Fuente: BBC Mundo