ver más
°

La hazaña de Felix Baumgartner

Por Sección Fotografía

 
Felix Baumgartner en los últimos preparativos para su salto desde la estratósfera, a donde llegó después de dos horas y media. El paracaidista austriaco, nacido en 1969, ya había batido más de un récord, desde que se lanzó en 1999 de las Torres Petronas, en Kuala Lumpur, Malasia. 
 
 Baumgartner realizó el ascenso de 39.045 metros con ayuda de un globo de helio que partió desde Roswell, Nuevo México, llevándolo en una pequeña cápsula de fibra de vidrio y acrílico. Todo esto ocurrió 65 años después del vuelo en que el piloto estadounidense Chuck Yeager rompió por primera vez la barrera del sonido, el 14 de octubre de 1947.
 
"Fue más difícil de lo que esperaba", declaró Baumgartner, quien estuvo preocupado porque su casco -similar al de un astronauta- no se estaba calentando para soportar la temperatura de -67,8°C que iba a alcanzar. 
 
Antes de precipitarse al vacío, Baumgartner dijo "a veces tienes que ir realmente alto para saber lo pequeño que eres". El temerario paracaidista cruzó la atmósfera a una velocidad de 1.342 kilómetros por hora. 
 
La hazaña de Baumgartner fue seguida cuidadosamente desde la misión de control en Roswell, pero las imágenes en vivo fueron ocultadas al público durante unos instantes de incertidumbre, mientras recuperaba el control sobre el descenso, hasta que estuvieran seguros que el salto fue exitoso. 
 
El salto le tomó unos nueve minutos en total, de los cuales cuatro minutos y 20 segundos fueron en caída libre. Ocho millones de personas vieron en vivo por internet cómo rompía dos récords mundiales, incluyendo el salto en paracaídas desde mayor altura. 
 
La familia de Baumgartner -incluida su madre, Eva, al centro, que no pudo contener las lágrimas- celebró con gran alivio el éxito de su aventura. Felix declaró posteriormente que en un momento sintió que iba a perder el sentido y que su cuerpo no le respondía.
 
El austriaco, de 43 años, aterrizó en el desierto de Nuevo México después de su vertiginosa caída, que puso en vilo a la sala de control, sus familiares y los millones de personas que estuvieron pendientes.
 
Baumgartner no pudo ocultar su felicidad al haber sobrevivido su loca aventura de convertirse en el primer paracaidista en romper la barrera del sonido, medida típicamente en más de 1.110 kilómetros por hora. 
 
Art Thompson, director técnico del proyecto, felicitó efusivamente a Felix Baumgartner, quien llegó a la Tierra entero después de semejante salto sin precedentes.
 
Baumgartner celebró con el coronel Joe Kittinger, quien en 1960 -cuando era miembro de las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos- saltó desde una altura de 31.333 metros, en cuatro minutos y 36 segundos. Kittinger, de 84 años, supervisó el salto de Baumgartner desde abajo.

Te Puede Interesar