Aunque parezca una contradicción, es posible que un objeto sea antiguo y moderno al mismo tiempo. Ésta es la peculiaridad de algunos satélites para monitorear el clima. Y es que el costo de desarrollar estos sistemas espaciales es tan elevado que no queda otra opción que fabricarlos y venderlos por lote.
Tecnología de los ´90 para medir el tiempo
Aunque parezca una contradicción, es posible que un objeto sea antiguo y moderno al mismo tiempo.
Éste es el caso del la plataforma meteorológica europea más reciente, Metop-B. Es el segundo de una serie de tres satélites lanzados al espacio esta semana por el cohete Soyuz.
Por eso no puedo dejar de preguntarme cómo algo tan viejo puede brindar servicios considerados nuevos.
De avanzada
Esto era lo que tenía en mente cuando fui a ver a una de las principales contribuciones británicas al programa Metop.
Se trata del Microwave Humidity Sounder (MHS, por sus siglas en inglés), uno de los ocho instrumentos meteorológicos a bordo de cada uno de los tres satélites Metop.
Un equipo de ingenieros británicos construyó estos objetos del tamaño de una lavadora para medir el contenido de agua en distintas altitudes, incluyendo el hielo atmosférico, la cubierta de nubes y la precipitación (lluvia, nieve y granizo y aguanieve). Esta información es fundamental para los modelos de computadora que producen el pronóstico meteorológico diario.
Fuente: BBC Mundo