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El clima político que quedó

Tras las elecciones primarias, quedaron las internas partidarias

La fórmula del PJ y su distanciamiento de Carmona; Ricardo Alfonsín que amenaza con hundir a la UCR local; y el duhaldismo mendocino, con sólo dos integrantes que se detestan.
Por Matías Malagoli
Las primarias abiertas dejaron severos cambios en el mapa político nacional, con claros ganadores y perdedores y un liderazgo cristinista indiscutible. En Mendoza, en tanto,  los comicios aclararon el panorama de cara a octubre, cuando se elegirá el sucesor de Celso Jaque, pero también dejaron al descubierto algunas grietas partidarias poniendo sobre el tapete las fuertes pujas internas.

La más sorprendente, teniendo en cuenta el resultado electoral, pero que llama menos la atención si se revisan los antecedentes en la relación de sus protagonistas, es la del triunfante Frente Para la Victoria.

La tensa relación entre el candidato a diputado nacional, Guillermo Carmona, y la fórmula peronista Francisco Pérez-Carlos Ciurca, quedó al descubierto durante el domingo, pese a que los festejos los mostró a los 3 políticos en efusivos abrazos y mutuas felicitaciones.

En las primeras horas de la tarde, aún en veda electoral, el propio Ciurca sorprendía a la prensa asegurando que en las elecciones hubo “mucho corte de boleta” y que hasta era frecuente el voto “Cristina-Vaquié”.

Ciurca llegó a mencionar que se había estado entre el 7% u 8% de corte de boleta, cerca de los históricos números del ´99, cuando el PD no llevaba postulante a presidente.

Desde el entorno del ex ministro de Desarrollo y Seguridad incluso apuntaron al candidato al Congreso como el responsable de dilapidar parte del “efecto Cristina”.

Del otro lado, la gente de Carmona buscaba instalar la versión (ratificada en gran medida luego por los resultados) de que en realidad el corte había sido casi nulo, y el mismo candidato sorprendió haciendo especial referencia a estas “versiones mediáticas” en su discurso, segundos después de anunciar la amplia victoria del PJ.

Esto no hizo más que evidenciar algo que vino sucediendo durante toda la campaña: Pérez-Ciurca y Carmona están cada vez más lejos y les cuesta mostrarse juntos, como desde aquella vez en que el ex Secretario de Ambiente se enteró de que el abogado y entonces ministro de obras sería el postulante a la gobernación en desmedro suyo, entre otros, y no pudo disimular su cara de enorme disgusto durante el anuncio de la fórmula peronista.

Sin embargo con Pérez las discrepancias venían de antes, cuando uno de los hombres de confianza del ahora candidato, el Subsecretario de Hidrocarburos Walter Vázquez, casi termina a los insultos con Carmona mientras se analizaba la Declaración de Impacto Ambiental de San Jorge.

Pero las internas peronistas provinciales no se terminan ahí: también está la cada vez más conflictiva relación de la fórmula con el Gobierno de Celso Jaque.

Sabido es (y el domingo hubo pruebas inapelables) que el gran capital político del PJ es la gestión de Cristina Kirchner, por lo que Pérez-Ciurca buscarán cada vez más centrar su discurso en el respaldo a la mandataria, más que presentarse como una continuidad del gobierno de Jaque.

De todas formas, el aplastante triunfo electoral del domingo opaca cualquier disputa interna ya que posiciona al justicialismo como claro favorito en la contienda provincial.

Ricardito, el ancla radical

Por estas horas, las principales preocupaciones radicales son sellar acuerdos con otras fuerzas políticas para sumar candidatos presidenciales y no morir junto a Alfonsín, y diseñar una estrategia de campaña que permita centrar el discurso en la postulación de Roberto Iglesias  y despegarse de “Ricardito”, pero que no se note tanto.

La Coalición Cívica y el Partido Socialista son los primeros objetivos, con Hermes Binner (que terminó cuarto en Mendoza por encima de Eduardo Duhalde) como postulante con más crédito.

SI la UCR se anexa estas dos alternativas, estaría sumando casi 10 puntos (7,3 del santafecino y 2,6 de Carrió), casi los mismos que los poco más de 11 que sacó en Mendoza el hijo del ex presidente radical.

Los resultados del domingo, en definitiva, terminaron de confirmar la enorme disconformidad del radicalismo local con Alfonsín, a quién ya se le había reclamado mayor presencia en Mendoza para tratar de repuntar su imagen, algo que nunca sucedió.

El malestar con el candidato nacional se evidenció la noche del domingo, cuando dos de las candidatas a diputado nacional, Emma Cunietti y Patricia Gutiérrez, culparon abiertamente a Alfonsín por la mala campaña en Mendoza.     

En el duhaldismo son pocos, pero se pelean mucho

Cristian Racconto y José Micheli son los dos referentes provinciales del duhaldismo en Mendoza. Cristian Racconto y José Micheli son prácticamente los únicos integrantes locales. Pero están peleados, y no lo pudieron disimular ni siquiera el día de la elección, por lo que esperaron los resultados en sitios distintos.

Micheli es el hombre de más fuerte vínculo con Duhalde de la provincia y por esto es su candidato a gobernador. Racconto, en tanto, logró colarse como candidato gracias a su vínculo con Gerónimo “Momo” Venegas, mano derecha del ex presidente.

Pero en Mendoza nunca lograron cohesionarse y, duelos de ego de por medio, terminaron haciendo campaña por separado. El resultado fue consecuente: apenas 6% para Duhalde, quinto, y 5,3% para Racconto, cuarto.


La incógnita gansa

El PD logró lo que parecía imposible: colgado de la candidatura de Rodríguez Saa llegó al segundo puesto, lejísimos del Frente Para la Victoria, en las elecciones primarias.

El panorama ahora es sumamente alentador, porque si se ratifican los números en las presidenciales e incluso Saá logra levantar un poquito el candidato “ganso” podría hasta llegar segundo.

 
Pero el problema es que todavía no hay candidato, ni siquiera nombres sobre la mesa. El acuerdo entre el PD, PRO y el Peronismo Federal incluía la definición del postulante como una misión exclusiva de los demócratas, que deberían imponer a un hombre de sus filas.

Pero el obstáculo radica en que en el PD todavía no hay un nombre propio que se destaque, es más, ni siquiera habría precandidatos. Y esto se complica por la salida de varios dirigentes de peso enojados por el acuerdo con el justicialismo no kirchnerista, entre los que se destaca el senador Carlos Aguinaga.

En el espacio han prometido tener el competidor de Iglesias y Pérez esta semana. ¿Lo lograrán?

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