Mitos en torno a la gripe y la vacunación
Que incentiva el virus o que puede causar daños colaterales graves son solo algunos de los rumores. Enteráte que hay de verdad.
La vacuna antigripal puede provocar la enfermedad
Evidencia: Las vacunas contra la gripe que se utilizan en la Argentina no contienen virus vivos atenuados; por lo tanto, no pueden causar la enfermedad.
La vacuna produce efectos colaterales graves
Evidencia: Las vacunas contra la gripe son de las más seguras que se utilizan en la actualidad. Los efectos adversos graves son muy infrecuentes. Los efectos más comunes son leves y se limitan a dolor e inflamación en el sitio de la aplicación. Algunas personas con alergia severa al huevo pueden presentar una reacción alérgica. Estos casos son excepcionales: se estima que en la Argentina solo existen dos a tres personas con este tipo de alergia, que entonces no deben recibir la vacuna.
Las personas sanas no necesitan recibir la vacuna antigripal
Evidencia: Cualquier persona puede contraer la gripe. Un estado saludable no protege contra la enfermedad. En aquellas personas que presentan factores de riesgo, la infección puede tener complicaciones graves e incluso causar la muerte. Las personas sanas que no quieran tener gripe también pueden vacunarse. Es importante que los trabajadores de la salud reciban la vacuna para evitar enfermarse y contagiar a sus pacientes.
La vacuna de influenza no es efectiva
Evidencia: En personas sanas menores de 65 años, la vacuna antigripal protege al 80% de los vacunados. En el 20% restante, la enfermedad se presenta en una forma leve. Y en los mayores, los estudios han comprobado que durante los meses de circulación del virus de influenza la vacuna previene las complicaciones graves, como la neumonía y la muerte.
No es necesario vacunarse todos los años
Evidencia: Los virus de influenza cambian en forma anual. Por lo tanto, todos los años se elabora una nueva vacuna para proteger contra las cepas del virus que se prevé circularán en la nueva temporada. Además, la inmunidad o protección generada por la vacuna solo dura alrededor de ocho meses.
No se puede administrar con otras vacunas o si la persona está tomando antibióticos.
Evidencia: La vacuna antigripal se puede administrar junto con otras vacunas. Por ejemplo, en el caso de los mayores de 65 años se la aplica conjuntamente con la vacuna antineumocócica. Si una persona está recibiendo antibióticos, igual puede vacunarse.
Fuente: Doc Salud