Unas 110 mil personas viven con VIH en la Argentina y de ese total el 40% desconoce su condición, según las últimas estimaciones de ONUSIDA difundidas en una actividad previa al 11° Simposio Internacional de Sida y el 1° Simposio Internacional de Hepatitis, que comienza hoy en la ciudad de Buenos Aires y que es organizado por la Fundación Huésped.
En el país, se producen 5 mil nuevos casos de VIH por año
Formas de contagio
La principal vía de transmisión del VIH en el país siguen siendo las relaciones sexuales no protegidas, que alcanzan a cerca del 90% de los casos tanto en los adolescentes como en los adultos. Es que en la última década disminuyeron los contagios por material descartable, así como también los de madre a hijo.
La transmisión vertical, es decir, cuando una embarazada con VIH pasa el virus a su bebé, se redujo notablemente desde 1995, donde hubo 332 casos, a 2008, donde hubo 88. Esta disminución notable se debió a la norma de sida en Perinatología que se adoptó en 1997 y que en 2012 se convirtió en ley, que obliga a los médicos a ofrecer el test de VIH a las futuras madres.
Si a una gestante se le detecta el virus se le administra terapia antirretroviral, una combinación de drogas que reducen las chances de contagiar el VIH a su hijo. Hoy la tasa de transmisión en el país alcanza el 4% y si bien se redujo considerablemente desde 2000, que superaba el 13%, debería ser de 0 o en su defecto menor al 2%.
De hecho, Adriana Durán, consultora de UNICEF, mostró preocupación por cómo en la ciudad de Buenos Aires los contagios por transmisión vertical pasaron de 7 en 2009 a 12 en 2011. Aquí hay factores como la atención primaria de salud, el acceso a la información, al testeo, a los tratamientos que han fallado y esto es preocupante.
Si bien en todas las edades la detección temprana del virus es fundamental, en los niños resulta imprescindible, ya que se debe suministrar tratamiento lo antes posible para que el chico tenga un desarrollo normal, agregó.
UNICEF registró que entre el 30 y el 30% de los hijos de madres infectadas no completan su diagnóstico. Es que una primera prueba negativa (que no es la detección de anticuerpos ELISA sino otra llamada PCR), no garantiza que el bebé no porte el virus, sino que se deben realizar otros dos testeos a los 15 días y a los 60 para corroborar su presencia.
La transmisión vertical se puede dar de dos formas: que el bebé se contagie dentro de la panza, lo que ocurre en un 30% de los casos o que se contagie durante el parto, algo que pasa en más del 60% de las ocasiones. Cuando el pequeño se infecta de la primera forma, el PCR inicial da positivo y el niño definitivamente porta el virus, pero en el segundo escenerio, el primer examen puede dar negativo, algo que se compara al período ventana de los mayores, explicó.
La prevención es clave
Según explicó el doctor Pedro Cahn, presidente de la Fundación Huésped, el tratamiento antirretroviral es eficaz para prevenir los contagios del virus porque al disminuir la carga viral, se transmite menos, lo que no sólo beneficia al individuo, sino también a la comunidad. De acuerdo a cifras del Ministerio de Salud, 46 mil personas reciben esta medicación en el país, que debe ser tomada de por vida.
Además de administrar estos fármacos, disponibles desde 1996, las estrategias de la cartera sanitaria para prevenir nuevos casos es el acceso universal al testeo, el reparto de preservativos e información preventiva, así como también la lucha contra el estigma y la discriminación.
Fuente: DOCSALUD