El half derecho marcaba la punta y lidiaba con el ala izquierda, la más peligrosa del ataque rival.
Los laterales derechos de la Argentina en la Copa
Les decían half (o halves) derecho y aparecían en las crónicas como integrantes de la línea media de un esquema 2-3-5, que había quedado desdibujado tras la modificación de la ley del off side en 1925.
Médici fue campeón en 1925 y jugo 16 partidos de Copa América, cifra igualada primero por Francisco Lombardo y superada en el puesto después por Javier Zanetti.
Médici también supo de frustraciones, cuando no fue convocado para el Sudamericano de 1927, cuando el fútbol argentino ya estaba unificado. Sus compañeros de Boca, en solidaridad, le organizaron una cena de desagravio.
En su lugar fue Juan Evaristo, por entonces en Sportivo Palermo y hermano de Mario. Los Evaristo fueron la primera pareja de hermanos mundialistas de Argentina. A Juan se le adjudica ser el creador de la marianela, que consiste en llegar a la pelota y rechazarla hacia atrás con un rápido giro de 180 grados.
Evaristo fue campeón en los Sudamericanos de 1927 y 1929, completó 6 partidos y marcó un gol, ante Paraguay en 1929. Ya en tiempos de profesionalismo representaron a la Selección en ese puesto Rodolfo De Jonge (Independiente), Celestino Martínez (Independiente), Gregorio Esperón (Platense) y hasta el Cuila Antonio Sastre, el polifuncional crack de Independiente que ocupó ese puesto en el sudamericano de 1937.
Pero en la época de oro del fútbol argentino la camiseta titular fue para Carlos Lucho Sosa, exquisito lateral de Boca. Sosa fue campeón en 1945 y 1946, y completó 8 partidos.
Con otras características, más de marca que de proyección, lo sucedió Norberto Yácono, el Petiso Estampilla, en la Copa América de Guayaquil de 1947 (6 partidos). Cuando Sosa se fue a Francia, Boca contrató a Francisco Lombardo, de Newell`s, quien fue titular en los Sudamericanos de 1955 (campeón), 1956 y los dos de 1959 (festejó en el primero), e igualó a Medici en cantidad de partidos en Copa América: 16. Sin embargo, en el brillante Sudamericano de 1957, en Lima, el entrenador Guillermo Stábile llevó a Juan Carlos Giménez, de Racing, quien jugó los 6 partidos de titular, y como suplente a Oscar Mantegari, de River.
En los dos Sudamericanos que se llevaron a cabo en la década del 60, Oscar Martin, Roberto Ferreiro y David Acevedo fueron los representantes argentinos. Martin, quien había brillado en el gran equipo de Argentinos de 1960, fue como jugador de Chacarita.
Al regreso de la Copa jugada en Bolivia pasó a Racing, equipo con el que se consagró campeón local en 1966 e internacional en 1967. Martin comenzó de titular el torneo y luego fue alternando con Roberto "Pipo" Ferreiro, histórico lateral de Independiente.
En 1967, en Montevideo, el entrenador Jim Lopes llevó a David Acevedo, de Independiente, quien fue titular en los 5 partidos, mientras que su suplente fue Antonio Rosl, de Gimnasia. César Luis Menotti utilizó a Andrés Rebbotaro, de Newell`s, en 1975, y Víctor Ocaño, de Talleres.
Sin embargo, los referentes en el puesto por entonces eran el "Tano" Vicente Pernía y Jorge Mario Olguín, quien fue titular en los mundiales de 1978 y 1982. Carlos Salvador Bilardo comandó al equipo argentino durante tres torneos continentales.
En 1983 alternó con Julián Camino (Estudiantes) y Néstor Clausen (Independiente). En 1987 ya jugaba con líbero y stopper, y utilizó los servicios de Hernán Díaz, eficaz lateral de Rosario Central. Clausen y Hernán Diaz estuvieron en la Copa América de Brasil, en 1989, en la que Argentina sumó un nuevo fracaso.
Los últimos años de gloria argentina le corresponden a Fabián Basualdo, lateral que surgió de Newell`s pero que en los torneos de Chile 91 y Ecuador 93 representaba a River. Basualdo, de enorme regularidad, completó 11 partidos.
Además, el entrenador Alfio Basile alternó el puesto con Néstor Craviotto, de Independiente, en ambos torneos. Craviotto, quien tenía más proyección y mejor cabezazo que Basualdo, jugó apenas 4 partidos y marcó un gol, ante Perú en la Copa América de Chile
El último referente en el puesto es Javier Zanetti, el jugador con mayor cantidad de presencias en la Selección Argentina: 137. El "Pupi" se inició en Talleres de Escalada en la Primera B Nacional y después se destacó en Banfield en Primera.
Luego emigró a Italia y se convirtió en símbolo del Inter. Por sus características, su ida y vuelta constante, jugó mucho más como volante por el sector derecho. Daniel Passarella en 1995, Marcelo Bielsa en 1999 y 2004 y Basile en 2007 lo utilizaron en ambas posiciones.
Ahora con Sergio Batista, Zanetti disputará su quinta Copa América. Ya jugó 18 partidos y con cuatro presencias más logrará un nuevo récord argentino: más partidos en la Copa América, superando los 21 de Oscar Ruggeri y José Salomón. A la sombra de Zanetti también participaron otros laterales derechos que se destacaron en el fútbol local e internacional como Jorge Martínez, Héctor Pineda, Nelson Vivas y Hugo Ibarra.
En tiempos en los que el puesto parece una especie en extinción, Pablo Zabaleta aparece como el mayor exponente a futuro, buscando la esencia del pasado.