Los impactos ambientales que recibió el mundo en las últimas décadas tuvieron como respuesta biológica una mayor incidencia de ciertas enfermedades y un aumento de su dispersión geográfica, especialmente en regiones pobres, advirtió el médico infectólogo Jorge Gorodner, en un congreso médico.
Vinculan el cambio climático con el resurgimiento de enfermedades
El infectólogo Jorge Gorodner advirtió que fenómenos provocados por el hombre hacen que reaparezcan las enfermedades tropicales. Entre ellas, el dengue y la fiebre amarilla.
El investigador aclaró que hay impactos ambientales por fenómenos naturales, como El Niño, que además es cíclico, y hay otros producidos por la acción humana, que es continua, y muchas veces movida por intereses muy poderosos.
Los países que más contaminan son del hemisferio norte. Los que más sufren, del hemisferio sur. Sufren las consecuencias, no solo porque están en la ancha franja tropical y subtropical. Los países en desarrollo son los más vulnerables debido a la escasez de medidas preventivas y terapéuticas, describió.
Gorodner, quien durante 35 años dirigió el Instituto de Medicina Regional de la Universidad Nacional del Nordeste, en Resistencia, donde también fue profesor titular de Infectología, recomendó una acción conjunta de todos los organismos estatales para enfrentar una situación que describió como "muy compleja" y favorecida por múltiples factores. Entre estos enumeró las migraciones descontroladas, la pobreza, el hacinamiento, la desnutrición; el desarrollo económico con emisión de gases de efecto invernadero, con extensión de frontera agropecuaria, con tala indiscriminada de bosques; las grandes obras de ingeniería, como represas y caminos, las fábricas contaminantes.
También incluyó las urbanizaciones no planificadas, las viviendas precarias, la baja disponibilidad de agua potable, la incorrecta eliminación de excretas, la convivencia con animales domésticos, el hábitat compartido con animales silvestres por deforestación; la exposición a vectores hematófagos; la adaptación y cambios de microorganismos, el aumento de la resistencia, la disminución de la efectiva acción terapéutica de drogas.
Hay multifactorialidad causal. Por eso, afrontar esto no es responsabilidad de un sector del Estado, sino de todos los que integramos el Estado, recomendó el expositor, quien también trabajó en el Instituto Malbrán y es profesor honorario de la UBA
En cuanto a políticas públicas específicas, propuso mejorar la vigilancia epidemiológica y el control de la población de mosquitos portadores de enfermedades, el mejoramiento de la capacidad instalada, especialmente con laboratorios de alta complejidad, y aumentar la calidad de la atención médica.
Fuente: DOCSALUD