Las empresas que operan tarjetas de crédito en la Argentina pasarán en las próximas horas a formar parte de la legión de compradores de divisas que necesita el "pre-aprobado" de la AFIP. En rigor, incluso el Banco Central seguirá de cerca una de las grietas que le quedan al cepo cambiario.
El Cronista anticipó hoy que el control será sobre las compras de divisas que hacen las operadoras de tarjetas de crédito para pagar a sus filiales en el exterior, para cancelar en moneda extranjera los gastos hechos por sus usuarios en esas mismas monedas. En esa instancia es en la que se concreta la fuga de divisas que ya roza los u$s 400 millones de stock vigente.
En una empresa líder del sector de plásticos comentaron a El Cronista que el Banco Central les aseguró que los cambios no iban a tener el más mínimo impacto en sus operaciones, que hasta el momento la decisión de la autoridad monetaria les parecía solamente llamativa.
La autoridad monetaria pondrá la lupa así sobre el gasto con plásticos fuera del país, un concepto que crece 117% en el último año debido a que es una de las pocas vías que quedan para abonar consumos en moneda extranjera en pleno cepo cambiario.
La comunicación A 5335 de la entidad conducida por Mercedes Marcó del Pont modificó el régimen de información mediante el cual las entidades financieras reportan sus actividades, y las de sus usuarios, en el mercado cambiario.
En rigor, la nueva normativa elimina un código de uso cotidiano en bancos, casas de cambio y otras entidades financiera, que se usaba para comunicar al Banco Central compras de divisas con destino a turismo, una de las pocas operaciones cambiarias que todavía no están completamente cerradas.