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El viernes 3 de agosto Argentina pagará la última cuota del Boden 2012
La operación se concretará con reservas del Banco Central. Este bono se emitió después del corralito de 2002.
El ministro ponderó el esfuerzo del Gobierno por continuar con la política de desendeudamiento, que durante las gestiones de Néstor y Cristina Kirchner pasó de representar el 166% del PBI al 41,8% actual, pese al contexto de crisis internacional
"Sin deuda somos más libres", reza una leyenda publicada en el sitio web de la cartera de Economía, donde aparece un reloj con la cuenta regresiva que marca el tiempo restante para la concreción del pago del título.
Desde Economía precisaron que, una vez concretado el pago del viernes próximo, el Estado argentino habrá destinado entre capital e intereses un total de 19.600 millones de dólares, para cumplir con las obligaciones contraídas al momento de emitir el Boden 2012.
El Boden 2012 es un bono en dólares que nació como la solución a la pesificación de los depósitos, tras la salida de la Convertibilidad a principios de 2002, a través del decreto 905/2002 que idearon por entonces el ex ministro de Economía Roberto Lavagna y su equipo económico, integrado por el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen; y el subsecretario, Leonardo Madcur.
El bono, pagadero en 8 cuotas con un plazo de 10 años, contemplaba un esquema equivalente a 1,4 pesos más CER (Coeficiente de Estabilización de Referencia-Costo de Vida) por cada dólar depositado.
La primera cuota del Boden 2012 se pagó el 3 de agosto de 2005 y la octava, y última, se cancelará la semana que viene.
El esquema contempló tres bonos iniciales, con vencimiento en el 2005 y 2007 para depósitos en cuentas a la vista y para plazos fijo de algunos casos considerados delicados, y al resto de los dueños de plazo fijo les ofreció el Boden 2012.
Tiempo después, en septiembre del 2002, se ajustó un nueva diferencia marginal con la emisión del Boden 2013, que fue entregado a quienes habían aceptado la pesificación antes de la aparición del decreto 905, y que apuntó a compensar la diferencia existente.
De este último bono, que vence en abril de 2013, queda un monto ínfimo a pagar en comparación con el Boden 2012, de alrededor de 100 millones de dólares.
Con la política de desendeudamiento, el gobierno tomó la decisión de usar dólares de las reservas para pagar los bonos antes que recurrir al endeudamiento de los mercados, que exigen altos costos de financiamiento y en un contexto de alta incertidumbre internacional.
En base a esto, Lorenzino destacó que estamos terminando con el corralito con el claro objetivo de administrar los recursos del Estado en beneficio de la gente, apostando a la producción, al empleo y al crecimiento con inclusión social.
