Para el matrimonio formado por David García y Julia Salinas hay dos fechas que nunca podrán borrar de su mente. Una, en la cual perdieron todo, fue el 9 de septiembre de 2011 cuando desconocidos les incendiaron en forma intencional la verdulería ubicada en Entre Ríos y avenida 9 de Julio de San Rafael y perdieron todo. Y la otra, este jueves donde todo es alegría, ya que con mucho esfuerzo y la ayuda de la gente, pudieron reabrir las puertas de su negocio, denominado "Multiespacio 318".
Le quemaron la verdulería, pero con la ayuda de los vecinos pudo reinaugurarla
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Sitio Andino
Emocionados indicaron que antenderán todo el día para devolver lo que les dieron. |
"La verdad es que no tengo palabras para agradecer a los amigos, a los vecinos y a gente que ni siquiera conocíamos, pero que aportaron entre todos para que podamos reabrir nuestra verdulería", dijo un emocionado David. A su lado, con lágrimas en los ojos su esposa Julia abrazaba fuertemente a sus hijos Santiago y Nicolás, de 3 y 5 años respectivamente.
Hace casi un año atrás la imagen fue la destrucción. Las llamas habían devorado todo. Nada les quedó en pie. Nunca se supo quién o quiénes hicieron esta obra macabra. Pero hoy la imagen es totalmente distinta, si hasta el color del frente del negocio así lo marca: verde "esperanza". Es que fue el mismo matrimonio, con sus manos, el principal impulsor de reconstruir el lugar.
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"No tengo rencor ni odio. Por el contrario, a quienes hicieron eso pido que Dios le cambie el corazón", dijo David. "A la gente les digo que con amor, fe y esperanza todo se puede. Ahora con la ayuda de mucha gente, de las autoridades, de mis amigos y vecinos seguiremos adelante. Hemos decidido con mi esposa abrir de lunes a domingos de 9 hasta la 1 de la mañana, porque es lo que nos pidieron todos los que ayudaron, que no bajáramos los brazos y que abriéramos nuevamente la verdulería", expresó.
Multiespacio 318, ubicado en la misma dirección y en el mismo lugar donde un año atrás era la imagen de la destrucción, hoy cambió. "Es una verdulería con anexo panadería y almacén. Aquí estaremos, Dios quiera, todos los días. Porque con nuestro trabajo pagaremos de a poco todo lo que nos dieron", finalizó David García,