Microsoft ha presentado en San Francisco la próxima versión de Windows Phone, su sistema operativo para teléfonos móviles. Lo ha hecho en una conferencia algo extraña. Esta versión supone un cambio de rumbo importante porque comenzará a compartir el mismo núcleo que el resto de dispositivos con Windows: tabletas y PC.
Windows Phone 8, un punto y aparte
Microsoft ha presentado en San Francisco la próxima versión de Windows Phone, su sistema operativo para teléfonos móviles.
Muchos nuevos detalles. Todos creo que en la dirección adecuada. Pero hay un precio a pagar: ningún teléfono actual será actualizable. Microsoft y Nokia han creado una nueva versión de Windows Phone 7 (7.8) con algunas de las mejoras de Windows Phone 8 pero es más un parche que una auténtica actualización.
Dentro de cinco años estas preguntas no serán importantes. Las plataformas habrán avanzado lo suficiente en prestaciones como para que los cambios sean sobre todo cosméticos o dependientes de servicios externos en la web. Lo estamos viendo ahora con los sistemas operativos de PC, por ejemplo. Pero en el mundo móvil cada cambio aún trae novedades deseadas y en ocasiones determinantes para la experiencia de usuario. Quedarse fuera escuece.
Fuente: El Mundo