Algunos de los principales indicadores económicos que reflejan la confianza de los inversores sobre la economía de la Argentina retornaron en los últimos días a los preocupantes niveles que llegaron a marcar en el peor momento de la crisis financiera internacional que se inició en 2008.
Uno de ellos es el conocido Riesgo País, que que se mide en base al diferencial entre los bonos de deuda locales y los que emite el Tesoro de los Estados Unidos. Este índice sobrepasó esta semana la barrera de los 1.200 puntos básicos (pb) luego de acumular en el mes de mayo una suba de 290 unidades.
El indicador afrontó esta semana su mayor alza mensual, que se produjo entre el martes y el miércoles cuando avanzó casi 60 unidades. Así, volvió a ubicarse en los niveles que tocó poco después de que la quiebra del banco norteamericano Lehman Brothers declarara la crisis financiera internacional, a fines de 2008.
El nivel del Riesgo País local sólo es seguido de cerca en la región por el de Venezuela 1.170 pb y el de Ecuador 946 pb. Muy detrás quedan el de Brasil 235 pb, el de México 211 pb y el de Colombia 203 pb, entre otros.
Otra de las mediciones de referencia sobre la confianza de los inversores es la del Credit Default Swap (CDS o seguro contra un incumplimiento crediticio, según sus siglas en inglés).
El CDS correspondiente a la Argentina (para el plazo de cinco años) fluctúa en torno a los 1.388 puntos básicos, cerca de los niveles que registró hace un año (tocó su pico de 1.386 Pb el 25 de mayo de 2011). La evolución del indicador puede observarse en el siguiente cuadro:
Al igual que el Riesgo País, el CDS local es el más alto de la región: el de Perú se ubica en 166 Pb, el de Brasil en 160 Pb y el de Colombia, en 156 Pb.
Infobae.com consultó a varios economistas respecto a cuáles son los principales factores que impulsan la suba de los mencionados indicadores, si éstos efectivamente pueden delinear un escenario económico real, y cuáles serían las consecuencias en el mediano y largo plazo.
"La Argentina, hay que entender, que hoy tiene el Riesgo País más alto de los países emergentes. Es la realidad que vivimos hoy", aclaró el economista Miguel Kiguel, ex secretario de Finanzas y actual director ejecutivo de la consultora EcoViews, para luego advertir que "desde el punto de vista de la capacidad de pago (que posee la Argentina), ese no debería ser el caso".
En ese sentido, indicó que la Argentina "tiene números que justificarían tener un Riesgo País más bajo y hasta ahora ha demostrado voluntad de pago". Pero reconoció que pese a ello, "se viene pagando el costo de ser un país poco previsible, donde las sorpresas están a la orden del día".
Kiguel explicó que la decisión del gobierno nacional de nacionalizar la participación accionaria de la empresa española Repsol en la petrolera argentina YPF es una de las medidas que promueve la incertidumbre entre los inversores exteriores. "Lo de YPF no fue una sorpresa para la mayoría de los argentinos pero sí para el resto del mundo", remarcó.
Respecto a los recientes avances del Riesgo País y del CDS, el economista consideró que los mismos deben ser contemplados en el actual contexto global, donde aumentan las dudas para los operadores del mercado por la crisis de la eurozona y su impacto en otras regiones.
"Creo que la suba fuerte de estos días tiene que ver más con el mundo que con la Argentina. Los precios de los activos de riesgo y de los bonos, que en general han cambiado. Ese es un factor, pero a pesar que subieron todos, Brasil tiene un Riesgo País bajo", diferenció.
El ex presidente del Banco Central de la República Argentina Aldo Pignanelli también consideró que el nivel actual del Riesgo País local coincide con "los errores de la política macroeconómica del Gobierno" y no tanto la condición macroeconómica del país.
"Evidentemente, los horrores en la política fiscal, monetaria y ahora cambiaria hacen que suba el Riesgo País", agregó para luego advertir que otro de los factores importantes que genera incertidumbre para el mercado es el impago de la deuda con el Club de París, que según los guarismos oficiales asciende a 6.419 millones de dólares.
Pignanelli indicó que al no saldar ese compromiso, "muchas empresas radicadas en la Argentina que podrían conseguir un financiamiento a tasas bajas, no lo consigue porque no se otorgan créditos ni garantías para la Argentina".
"A esto se le suma que la Argentina está fuera de la lista de los países que son auditados por el Fondo Monetario Internacional. Nosotros pertenecemos al FMI, pero no permitimos que se aplique el artículo 4, que establece la supervisión anual", amplió.
Por su parte, el economista jefe del Banco Ciudad, Luciano Laspina, coincidió en citar la expropiación de YPF como una señal que genera incertidumbre en el mercado, pero agregó que las dudas de los inversores comenzaron a incrementarse desde octubre pasado (cuando se celebraron las elecciones generales en las que la presidente Cristina Kirchner logró su reelección por más de 54 por ciento de los votos).
"El mercado observa la falta de rumbo, la falta de claridad y de transparencia. No es que los números macro argentinos sean mucho peores, en términos fiscales, a los de nuestros pares de la región, pero el resto tiene bastante más claro el rumbo que está llevando. La Argentina tiene problemas con las estadísticas, mucha inflación y un gobierno que no genera confianza, a pesar de que tiene capacidad para pagar la deuda", amplió.
Respecto a la reciente ampliación de los controles para las actividades con monedas extranjeras como el dólar, el funcionario del Banco Ciudad consideró que la restricción no es lo que alerta a los inversores del exterior, sino la suba que comenzó a registrarse en el mercado paralelo (donde el dólar Blue pisa los 6 pesos).
"La revaluación del dólar paralelo refleja que los indicadores macroeconómicos tienden a agravarse. Es un termómetro. En el último mes el Riesgo de la Argentina subió mucho y esto puede ser el efecto de la crisis cambiaria".
Impacto en la economía
Una de las primeras inquietudes que surgen al analizar los guarismos que determinan la postura de los inversores externos es saber en qué momento dejan de ser sólo números y comienzan a impactar la economía de los ciudadanos.
"Sube la tasa de interés para cualquier crédito actual o a futuro, tanto público como privado, y eso impacta sobre los costos la actividad. En segundo lugar, el flujo de inversiones se reduce o es más exigente en cuanto a la rentabilidad del proyecto, en la Argentina de hoy ningún proyecto llega si no se recupera el dinero en cinco años, mientras que en otros países ese plazo es de 9 años", resumió Pignanelli.
Según Kiguel, las subas en el Riesgo País y el CDS "no afectan a la gente en el día a día", pero subrayó que, de mantenerse el escenario, el efecto sí se percibirá a mediano o largo plazo.
"Esto implica menos créditos, y el poco que haya a tasas más caras, y a la larga menos inversión, menos trabajo y crecimiento", pronosticó.
Laspina lamentó la creciente desconfianza de los operadores del mercado, que reiteró sólo se entiende en las señales que envía el gobierno: "Hay poca gente dispuesta a confiar a la Argentina, lo que es dramático porque es casi como matar a la gallina que pone los huevos de oro. El Riesgo País dice que existen probabilidades de quebrar, que son bajas, pero más altas que la de nuestros pares".
Reiteró que a largo plazo el impacto de esa desconfianza en el mercado se plasmará por el lado de las inversiones que afirmó ya "están sufriendo mucho".
"Son dos los efectos: uno es que cuanto más alto esté el Riesgo País, menos posibilidad tendrá el gobierno de financiarse y recurrirá a un mayor uso de reservas del Banco Central para pagar deuda. El otro punto es que la inversión sufre", finalizó.
Fuente: Infobae
