El 25 de diciembre de 1991, la bandera roja con la hoz y el martillo era retirada de la fachada del Kremlin en Moscú. La Unión Soviética había dejado de existir. Quince países arrancaban entonces su independencia, entre ellos, Letonia, Lituania y Estonia. El trío báltico recuperó la soberanía, pero el pasado soviético sigue visible hasta hoy.
Brillo báltico, sombra soviética
Letonia En esta zona residencial de la ciudad de Liepaja (Letonia), entre los edificios soviéticos de hormigón destacan las cúpulas doradas de la catedral Naval de San Nicolás, una iglesia ortodoxa.
Eugénie Baccot y Cyril Abad Inland Stories
Letonia Una escena de la vida cotidiana en Riga, capital de Letonia, con los edificios de viviendas soviéticas al fondo. Eugénie Baccot y Cyril Abad Inland Stories
Letonia Un niño juega con una pelota frente al muelle del puerto militar de la ciudad de Liepaja. Eugénie Baccot y Cyril Abad Inland Stories
Letonia Estación de tren de Jurmala, la capital de los sanatorios soviéticos del Báltico, a 30 kilómetros de Riga. Eugénie Baccot y Cyril Abad Inland Stories
Letonia Esta cabeza de Lenin es uno de los pocos restos que quedan de las estatuas del líder soviético en Riga. Fue traída a una base militar abandonada tras la independencia. Eugénie Baccot y Cyril Abad Inland Stories
Estonia Una avenida con edificios de estilo estalinista en la ciudad secreta de Sillamäe. La ciudad estaba prohibida a visitantes y no aparecía en los mapas por tener una planta de procesamiento de uranio. Eugénie Baccot y Cyril Abad Inland Stories
Estonia La estrella roja, símbolo de la URSS, en un puerto de Tallin que acogió las pruebas de vela de los Juegos Olímpicos de 1980. Eugénie Baccot y Cyril Abad Inland Stories
Estonia La estación de tren de Tallin que conserva el estilo brutalista soviético. Eugénie Baccot y Cyril Abad Inland Stories
Estonia Los estonios mantuvieron sus tradiciones a pesar de la dominación soviética, como la celebración de Jaanipäev durante el solsticio de verano. Eugénie Baccot y Cyril Abad Inland Stories
Lituania Una estatua de Jean-Paul Sartre en las dunas de Nida, en la frontera entre Lituania y Rusia. Eugénie Baccot y Cyril Abad Inland Stories
Lituania La central nuclear de Ignalina cerró sus puertas en 2009 como parte de las condiciones de entrada en la UE. Eugénie Baccot y Cyril Abad Inland Stories
Lituania En este búnker soviético el visitante puede vivir la experiencia de ser un prisionero político. Eugénie Baccot y Cyril Abad Inland Stories
Lituania En el Grutas Park se puede visitar el Jardín de las Esculturas, un museo de realismo soviético al aire libre. Eugénie Baccot y Cyril Abad Inland Stories