El uso del celular es una constante en el mundo entero que va en aumento en todos los rangos etarios y en distintas circunstancias. La vida moderna nos hacer caer en la tentación (con la creencia de que es una necesidad) de estar todo el tiempo "conectados" a través de la tecnología, incluso cuando se maneja un vehículo. Vemos a diario a conductores que van mirando su teléfono, hablando, mandando mensajes o leyendo, lo que implica un verdadero peligro al volante.
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¡Peligro al volante! leer un mensaje mientras se maneja equivale a andar media cuadra sin mirar
Esto eleva considerablemente la siniestralidad vial, provocando pérdida de vidas, discapacidades y enormes consecuencias para las familias y la sociedad. Ni hablar de lo que provoca en el sistema sanitario.
El uso del celular es uno de los principales distractores a la hora de conducir, aunque no el único. "El sistema de tránsito es un sistema complejo, integrado, donde intervienen muchos factores. Todo tiene incidencia", destacó Carlos Trad Fager, médico especialista en estos temas, presidente de la Sociedad Argentina de Evaluadores de Salud.
Trad Fager destacó la dificultad para establecer estadísticas respecto a cuántos accidentes son causados por el uso del celular, aunque hay algunos datos que nos permiten determinar una problemática en aumento.
Los choques en solitario, pérdida de dominio, cruces de carril o choques de difícil explicación muchas veces son ocasionados por la distracción que ocasiona el uso del móvil mientras se conduce. El problema es que "no todos lo reconocen", advierte el especialista.
Pero lo cierto es que las distracciones que acarrea han demostrado consecuencias gravísimas en términos de siniestros viales. Precisamente, un estudio de la Organización Mundial de la Salud que analiza las diferentes distracciones del conductor, en el apartado celulares lo destaca como un creciente problema mundial para la seguridad vial.
Estudios técnicos demuestran que a una velocidad de 40 km por hora se recorren 11 metros en un segundo. Si tenemos en cuenta que el uso promedio del celular en una situación de conducción es de 5 segundos, la persona está realizando 55 metros mirando al teléfono, es decir media cuadra sin ver la calle. Otro dato que permite dimensionar la peligrosidad es que en una llamada que dura sólo un minuto, mientras se maneja 130 km/h, el conductor transita más de 2,16 kilómetros sin prestar atención al camino.
"Es difícil determinar estadísticas en siniestralidad vial porque hay una concomitante de causas. En los últimos tiempos las primeras tres causas de muerte por accidentes viales son el exceso de velocidad, el consumo de alcohol y el uso del celular", destacó Mario Funes, docente capacitador en la temática, miembro de la ONG Luchemos por la Vida.
"Es imprescindible que la gente tome conciencia de la peligrosidad del uso del celular al conducir. Hoy no hay políticas de Estado tendientes a reducir la siniestralidad vial. La Ley Nacional de Tránsito prevé educación vial en los niveles inicial, primario y secundario y no se cumple", advirtió Funes y cuestionó la falta de controles efectivos y sanciones eficaces.
"Las muertes por accidente de tránsito son una pandemia que se cobra 1,3 millones de vidas al año en el mundo. El tema debe ser abordado de forma urgente", resaltó Funes y agregó que el 85% se produce por causas humanas, otro 6% por fallas en los vehículos y otro 6% por mal estado de los caminos o por condiciones climáticas, explicó.
Por su parte, un estudio observacional realizado por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), la cual depende del Ministerio de Transporte de la Nación, refleja que el porcentaje de distracción al volante a nivel nacional creció del 12,1% al 16,8% en solo dos años (2016 a 2018), lo que representa un aumento del 38,8%. De dicho porcentaje, el celular se lleva la mayor parte, ya que en el mismo período de tiempo pasó del 7,4% al 9,4%, es decir marcando un crecimiento del 27%.
En nuestro país la cifra de víctimas por siniestros viales es altísima. Según los datos de la ANSV, en 2021 cuando aún regían las restricciones por la pandemia, lo que implicó un descenso de la circulación; la tasa de siniestralidad fatal cada 100.000 habitantes fue de 7,5%, con una tasa de mortalidad de 8,4% cada 100.000 habitantes. Otro de los datos que resalta el informe es que la mitad de los siniestros ocurren en rutas, con mayor peso de las rutas nacionales. 6 de cada 10 siniestros fatales se debe a una colisión y casi la mitad de las víctimas fatales se concentran entre los 15 y 34 años.
El mismo organismo mostró otro estudio en el que se destaca que durante 2017 se perdieron en el país 328.610,3 años de vida saludable como producto de las lesiones de tránsito. También se observó que esos años se encontraron compuestos fundamentalmente por los años de vida perdidos por muerte prematura (270.202,9), mientras que los años vividos con discapacidad ascendieron a 58.407,4.
Alcohol cero al volante: buscan su aprobación en la provincia
Pese a esto, las campañas de concientización respecto a la peligrosidad de este distractor no abundan y se enfocan solo en el consumo de alcohol, otro de los principales causantes de la siniestralidad vial. Incluso, ahora buscan aprobar en la provincia un proyecto de tolerancia cero al volante.
Mientras tanto, la sanción con la Ley de Tránsito Nacional actual por esta falta gravísima es la quita de 5 puntos de la Licencia de Conducir, aunque todavía el sistema de Scoring no entra en vigencia.
Los efectos del uso del celular mientras se conduce
Algunos asocian los efectos del uso del celular como semejantes a los de la conducción alcoholizada. Un estudio en el Reino Unido concluyó que un conductor que usa celular está más limitado que aquellos que tienen una concentración de alcohol de 0,8 g/l .
Sin embargo destacan que la limitación del que usa celular es transitoria, durante un lapso que no suele durar más de unos minutos, mientras que la del conductor alcoholizado dura varias horas, y lo acompaña, en general, durante todo el recorrido.
Además -sostienen- los conductores que usan celular tienen cierto tipo de control mientras que el intoxicado por el alcohol no tiene mucha conciencia de sus limitaciones, afectando también a su juicio en la conducción, lo que sería diferente en el conductor que usa celular, cuyo juicio está transitoriamente suspendido de actuar.
Los efectos sobre la conducción de usar el celular mientras se maneja son muchos, por ejemplo:
- un mayor tiempo de reacción para detectar y responder inesperadas maniobras de otros conductores, dificultad para mantener derecha la dirección,
- más lentitud para frenar y por ende menor distancia para frenar, dificultad para mantener una velocidad apropiada (en general, más lenta)
- no acatamiento de señales de tránsito (por ej, pasar en rojo),
- reducción del campo de visión (se mira derecho adelante perdiendo la visión periférica o de los espejos),
- menor distancia con otros vehículos, inadaptabilidad a cambios en la corriente del tránsito,
- trabajo mental sobresaturado, que aumenta el stress y la frustración,
- reduce la conciencia del conductor acerca de lo que ocurre alrededor de él.
El uso de este distractor no solo significa un riesgo para los conductores. Investigaciones internacionales destacan, por ejemplo, que caminar hablando por teléfono celular es muy riesgoso ya que las personas observadas despliegan comportamientos tales como cruzar más despacio, sin mirar al tránsito circundante y no esperar a que los vehículos se detengan para comenzar a cruzar, en una proporción muchísimo mayor que los no usuarios de celular.