En estos días de economía revuelta, discusiones sobre rumbos, decisiones y nombres vale la pena parar la pelota, revisar la historia y por qué no visitar a los clásicos que plantearon con bastante antelación a estos tiempos el debate que hoy nos cruza.
- Sitio Andino >
- Política >
Aldo Ferrer, releer la historia para debatir el futuro
Uno de esos, que durante varias etapas de su carrera planteó debates teóricos y reales sobre situaciones de alta similitud con lo que hoy vivimos fue Aldo Ferrer, a quien se le reconoce y simplifica con el Vivir con lo Nuestro pero que la profundidad de sus planteos y debates fue mucho más allá a lo largo de sus etapas como funcionario o académico.
En estos días el nombre del economista nacional vuelve a estar en el tapete a partir de un libro con su biografía del historiados y escritor Marcelo Rougier, que será presentado este jueves en Buenos Aires y lleva el sugestivo -y actual- título de "El enigma del desarrollo argentino".
Es el segundo libro de Rougier sobre Ferrer, el primero (Aldo Ferrer, Intelectual y protagonista del desarrollo económico)fue publicado por el Ministerio de Economía en el sello Manuel Belgrano Ediciones que también es un interesantísimo aporte al debate de estos días y que debería leerse antes de opinar a tontas y locas como se suele ver en los plató televisivos.
La tapa del libro de Marcelo Rougier que se presenta el jueves
Recorrer algunos de los temas sobre los que Ferrer actuaba y teorizaba y ver en que lo año lo hizo no solo muestran la enorme importancia del pensamiento de este en la economía argentina sino que además da una visión de lo cíclico que suelen ser los inconvenientes de nuestro país.
Ferrer ya a mediados de la década del 50 planteaba la importancia de la participación del Estado en el desarrollo económico, a comienzos de los 60 desarrollaba las incidencias de las devaluaciones en la redistribución de los ingresos y el freno y desarme de la actividad industrial y a fines de los 60 y toda la década del 70 planteó sus posiciones sobre la política económica en América Latina y su relación con la tecnología, la incidencia del capital extranjero en la economía local y la necesidad del desarrollo de industrias básicas y la sustitución de importaciones. Para ya en la vuelta de la democracia (con el profundo condicionamiento de la deuda externa heredada de la dictadura militar) desafiar con su famoso Vivir con lo nuestro.
A pesar del paso de los años la vigencia del economista sigue siendo fuerte y sus reflexiones para estos días; Rougier recuerda en su primer libro que ya en 1956 "Ferrer dejaba claro que no era en las actividades primarias donde debían concentrarse las mejoras tecnológicas y la inversión que permitiera aumentar la productividad, los ingresos y en definitiva el nivel de vida: La industria y las actividades conexas son las que necesariamente deben cumplir esa función. La industrialización permitirá aprovechar las grandes ventajas de la especialización, la producción en gran escala y las economías internas y externas consecuentes... Dicho en otros términos, las economías atrasadas deben dejar de crecer hacia fuera para comenzar a crecer hacia adentro'."
La actualidad de la frase en una economía que está super primarizada en sus exportaciones (y amenaza estarlo aún más con los nuevos commodities como el litio) es avasallante.
A la salida de la dictadura con el retorno democrático y la carga de la enorme deuda externa Ferrer planteaba "El país debe recuperar la autonomía de su política monetaria subordinada, desde el inicio del régimen de facto, a las condiciones vigentes en las plazas financieras internacionales y a las expectativas de los operadores económicos sobre el rendimiento relativo de los activos financieros en peso y en divisas. De este modo, la tasa de interés y el nivel de la liquidez internas quedan subordinadas al comportamiento del tipo de cambio y de las reservas internacionales. Bajo condiciones de libertad de movimiento de fondos y dentro del llamado "enfoque monetario del balance de pagos", cualquier desfasaje entre la tasa de interés y la oferta de crédito interno con las expectativas de los operadores económicos se refleja en una pérdida de reservas internacionales. El ajuste se realizaba, entonces, por la reducción de la liquidez interna y el consecuente aumento de la tasa de interés. Este sistema imperó desde que, a partir de 1976, se fueron liberalizando los movimientos de fondos con el exterior y la tasa de interés quedó regulada por el mercado. En la actualidad, la subordinación de la política monetaria al comportamiento de la tasa de cambio en el mercado paralelo determina la expansión del crédito admitido, pese a la existencia de controles sobre los movimientos de fondos externos.
En las actuales condiciones, es imposible cualquier política de reactivación de la economía argentina. Resulta indispensable, por lo tanto, desvincular la política monetaria de la atadura externa y replantear el cumplimiento de la deuda externa sobre otras bases."
Otra vez cualquier parecido con estos días no es casualidad sino que pone en discusión la circularidad de los problemas argentinos.
Revisitar y recuperar debates con propuestas puede también marcar un punto de inflexión y recuperación de puntos de partida para intentar construir un futuro de soluciones.
En Radio Andina charlamos con Marcelo Rougier, autor del libro biográfico de Aldo Ferrer.