Quien tenga más de 50 años, vivió los tiempos oscuros argentinos y se refugió en las canciones que sonaban en la radio, sin dudas sabe quién es Nito Mestre. Y el valor que tienen las canciones que Nito puso en nuestros cassettes es invaluable.
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Nito Mestre pasó por Mendoza: la vigencia de un clásico
Entonces, todos esos que casi casi llenaron el Teatro Plaza de Godoy Cruz en la noche del domingo pudieron disfrutar, cantar, recordar, viajar y quedar absolutamente satisfechos con el precioso concierto que ofreció una de nuestras leyendas del rock.
Desde el mismo momento en que Nito Mestre -voz impecable, humor espléndido y gran contador de historias- pisó el escenario todo se transformó en calidez, emotividad y -tema tras tema- en un disparador de hermosos recuerdos. Lógico que eso se logró porque desde el escenario bajó la precisión de Ernesto Salgueiro en guitarra y voces y dirección musical; Fernando Pugliese en piano y voces y Julia Horton en guitarra acústica y voces. A ellos se les sumó al final nuestro Luis Cotiquelli en bajo para darle más fuerza a la despedida.
"Mi vida en canciones" fue el título del concierto y la verdad es que esas también son parte de nuestras vidas y así fueron apareciendo Sui Generis (excelente idea los medleys), Los Desconocidos de Siempre y la carrera solista de Nito haciendo del Plaza un enorme y amigable fogón: Fusia, Distinto tiempo, Hoy tiré viejas hojas, Aprendizaje, Quizás porqué, Algo me aleja, El tuerto y los ciegos, Fabricante de mentiras, El fin del mundo, Flores en el mar, El fantasma de Canterville, Lunes otras vez, Bienvenidos al tren y muchas más.
Paul Simon, Peter Frampton, James Taylor y Jackson Browne (entre miles de ejemplos) son clásicos de la música mundial que agotan entradas cada vez que se presentan porque se los respeta, se los quiere y se entiende que son los que abrieron el camino; y algo de eso hubo en la presentación de Mestre en Mendoza: respeto y admiración para una carrera impecable con aplausos y ovaciones para tantas canciones que nos ayudaron a mantenernos a flote.
Para el final: sonido impecable y precisa puesta de luces.
Volvió Nito Mestre, de gran forma, y nos dejó su vida en canciones, que también son nuestras.