- Sitio Andino >
- Economía >
El cepo al dólar frenó el mercado inmobiliario
El cepo cambiario llevó a un amesetamiento de las operaciones, con vendedores que quitan sus propiedades de la oferta y compradores que no pueden acceder a la moneda extranjera. Se estima una caída del 11% para el primer cuatrimestre.
Las alternativas, pocas
Sin embargo hay coincidencia también en que la actividad se mueve en determinados ámbitos puntuales.
Ariel Wasserman, uno de los directores de la firma BW Group, detalló: "En momentos de incertidumbre la gente que aún tiene dólares sigue apostando por la propiedad como refugio de valor. El panorama actual impone nuevas estrategias, y los desarrolladores debemos encontrar vías alternativas para satisfacer la demanda. En este momento hay dos opciones: obras terminada o proyectos en pozo. Nosotros estamos recibiendo consultas de inversores y clientes que quieren comprar propiedades en pesos, y las alternativas dependen básicamente de esas dos variables: si es una obra terminada, no se pueden aceptar pesos al valor del dólar oficial porque el cerrojo es total y el constructor no puede comprar dólares con esos pesos (hay que tener en cuenta que la obra fue construida y financiada en dólares), entonces una de las posibilidades es tomar los pesos al valor del dólar paralelo. Sin embargo es un buen momento para comprar una propiedad desde el pozo, porque si bien hay una parte que se paga en dólares (y para esto muchos utilizan sus ahorros), el resto podrá financiarse en pesos. El constructor puede utilizar los pesos para pagar gran parte de la construcción, entonces ya no hacen falta los dólares".
Tizado coincidió: "Algunos desarrollistas están empezando a aceptar pesos sobre todo en las obras que están en construcción, ya que usan esos pesos para pagar salarios e insumos de la construcción".
Camps sumó otra posibilidad, los fideicomisos al costo y en pesos: "El fideicomiso, tal como lo encaramos desde la AEV desde que lo establecimos como sistema en 2003, es una herramienta honesta y eficaz. Y de alguna forma, ante este panorama, nos premia, porque permite el pago al costo (excepto por la parte del terreno) de todo lo que se refiere a la construcción. O sea, los desarrolladores reciben los pesos y con esos pesos pueden pagar el material por adelantado y también hacer frente a los costos de obra y los contratos con los proveedores rápidamente. Hoy no hay una forma más equitativa para las partes que la del fideicomiso. Algunos optan por los dólares, pero los que tomaron a dólar oficial hoy se encuentran con que la inflación y la suba de costos se empiezan a guiar por el dólar paralelo, y entonces se encuentran con problemas", dijo.
Goldszer se mostró de acuerdo: "Creemos que es un buen momento para comprar una propiedad en una obra en pozo, porque si bien hay una parte que se paga en dólares (y para esto muchos utilizan sus ahorros en dólares), el resto podrá financiarse en pesos. El constructor puede utilizar los pesos para pagar gran parte de la construcción, entonces ya no hacen falta los dólares".
Cómo sigue
Claro que surge el interrogante de qué sucederá en el futuro. Al respecto, Tizado dijo: "A corto plazo, la situación seguirá siendo complicada, pero en el mediano seguramente el mercado irá arbitrando valores, formas y monedas de pago, y encontrando un nuevo equilibrio. Este es un mercado que se maneja libremente entre la oferta y la demanda, y sin intervenciones irá encontrando sus nuevos equilibrios una vez superada esta transición complicada".
Goldszer coincidió: "A corto plazo vemos un mercado amesetado y con la aparición de algunas oportunidades puntuales generadas por la incertidumbre económica tanto a nivel global como local. Sin embargo, a mediano y largo plazo creemos que el mercado inmobiliario sigue siendo una gran opción en términos de ahorro que permite huir de la volatilidad de la moneda y de la crisis que todavía está impactando en las economías desarrolladas". Wasserman tuvo una mirada similar: "Creemos que estamos antes una situación circunstancial. Nos da la impresión de que de alguna manera esto cambiará de rumbo. El cepo cambiario no podrá sostenerse eternamente, y tal vez el mercado del dólar deberá sincerarse de una vez por todas".
Para finalizar, Walenten aportó un punto de vista más crítico: "De persistir con el cerrojo y los controles, no veo una salida para esta situación. En la medida en que no se flexibilice el mercado cambiario no hay soluciones a la vista. Es necesario volver a un mercado de libre acceso para que la actividad inmobiliaria vuelva a encontrar una dinámica como la que tenía hasta octubre último".
11%
De caída en las operaciones
Es lo que se registró en el primer cuatrimestre de este año comparado con igual período de 2011 en la ciudad de Buenos Aires
Pesificación
En medio de esta situación tan enrarecida, en los últimos días comenzó a circular con fuerza la versión de que el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, está impulsando una iniciativa para pesificar la operatoria inmobiliaria, o lo que es lo mismo, llevar a que todas las transacciones que se hagan se realicen en moneda nacional. En ese sentido, inmobiliarios y desarrolladores coinciden en que ésa no aparece como una solución al problema. Lo sintetiza Walenten: "Creo que una pesificación no va a ser la solución, porque en un mercado con un dólar tan volátil como el que estamos viendo por estos días, la gente no va a saber cuál es el verdadero precio de las propiedades, por lo cual ni compradores ni vendedores se van a animar a realizar transacciones. Y no sólo eso, sino que quien recibe pesos inmediatamente va a querer posicionarse en dólares, con lo cual la presión sobre el mercado de cambios será mayor. Lo mismo sucede para quien recibe dólares: o los guarda o los trata de colocar en el mercado, con lo cual la presión también subirá".
Fuente: La Nación
