Se acerca Halloween y la empresa líder en la venta de visitas guiadas Civitatis nos ayuda a descubrir los lugares donde los fenómenos paranormales o las leyendas sobrenaturales van más allá de países, idiomas o culturas. Si te encanta viajar y eres un apasionado de los lugares donde acontecieron sucesos macabros o hechos inexplicables y aterradores esta selección es para ti.
Los 10 lugares más encantados del mundo
La Isla de las Muñecas, México. Según cuenta la leyenda, un hombre llamado Julián Santana abandonó a su familia para irse a vivir a esta isla ubicada en los canales de Xochimilco, en los alrededores de Ciudad de México. A su llegada, encontró el cadáver de una niña que se había ahogado en las aguas del canal aferrando a su muñeca. En memoria de la pequeña, Santan empezó a recopilar muñecas y a colgarlas de los árboles de la isla.
Banff Springs Hotel, Canadá. Con un aspecto que recuerda al Hotel Overlook, de la película El Resplandor, el Banff Springs Hotel de Canadá es uno de los lugares más encantados del mundo. Varios de sus huéspedes afirman haber hablado e interactuado con Sam Macauley, un fantasmagórico botones que, tras acompañar al cliente a su habitación, desaparece sin dejar rastro.
Ca' Dario, Italia. Ca' Dario es un edificio del siglo XV que fue mandado construir por Giovanni Dario, un importante burgués que pretendía ofrecer el palacio como regalo a su hija Marietta en el día de su boda. Desde entonces, sobre esta casa pesa una maldición según la cual sus dueños están destinados a arruinarse o a morir temprana y violentamente. En esta casa se han producido una serie de trágicas desdichas a lo largo de los años, incluso hasta finales del siglo pasado. A día de hoy se desconoce el propietario de la casa.
Penitenciaría Estatal del Este, Estados Unidos. Todo aquel que se anime a visitar uno de los lugares más escalofriantes de Estados Unidos podrá recorrer las cocinas y hasta las celdas de aislamiento. Desde su cierre, se comenta que la actividad paranormal es aún más intensa que cuando la prisión estaba en funcionamiento. Figuras fantasmagóricas, sombras en los pasillos, puertas que se cierran solas... ¿Lo peor? Las risas incesantes de la celda número 12.
El palacio de Bhangarh, India. Entre Jaipur y Alwar, se encuentra la región de Rajastán, y allí se alzan los restos del imponente palacio de Bhangarh, que, según la leyenda, fue maldito por el mago Singhia. Este experto en magia negra lanzó un hechizo para que todos los habitantes del palacio murieran y sus espíritus quedaran presos en él sin tener la oportunidad de reencarnarse.
Monte Cristo Homestead, Australia. Desde la construcción de este edificio en 1848, aquí han tenido lugar una serie de espeluznantes sucesos: suicidios, muertes trágicas de diferentes niños de la familia, asesinatos, desapariciones... No es de extrañar que esta casa sea considerada uno de los lugares con mayor actividad paranormal del mundo.
Hell Fire Club, Irlanda. Muy cerca de Dublín, en Irlanda, se alza un antiguo pabellón que fue utilizado por el Hell Fire Club a principios del siglo XVIII. Este grupo tan exclusivo era conocido por realizar varios rituales satánicos, incluyendo misas negras o sacrificios de animales. Tras un misterioso incendio, el club desapareció pero se dice que las almas de algunos de los miembros todavía caminan sin rumbo en los alrededores del edificio.
Castillo Moosham, Austria. En esta fortaleza, tuvieron lugar los Juicios de Brujas de Salzburgo entre 1675 y 1690. Más de un centenar de personas fueron asesinadas durante este período, además de los miles de hombres y mujeres que fueron acusados de estar involucrados en brujería. Condenado a ser el escenario de innumerables ejecuciones durante la Edad Media, este edificio se alza inmutable en el tiempo, rodeado por una atmosfera de lo más misteriosa.
Aokigahara, Japón. En Aokigahara, más conocido como el bosque de los suicidios, se han quitado la vida más de medio millar de personas. Se dice que es un lugar más silencioso de lo normal y que la disposición de los árboles es tan laberíntica que es capaz de desorientar hasta aquel que conoce el lugar como la palma de su mano.