Una "ola de calor excepcional y peligrosa" está azotando el noroeste de EE UU y el oeste de Canadá, unas zonas que están más acostumbradas al frío que a las altas temperaturas:
La abrasadora ola de calor en EE.UU. y Canadá, en imágenes
Decenas de personas duermen en un centro con aire acondicionado durante la ola de calor sin precedentes en Portland, Oregon, en Estados Unidos, este 27 de junio. Esa ciudad ha alcanzado los 44,4 grados centígrados, un récord empujado por el cambio climático, según ha alertado la ONU. MARANIE STAAB REUTERS
Carlitos, un joven de 24 años, se recupera de un golpe de calor en el centro con aire acondicionado Fisher Pavilion, en Seattle. El refugio está abierto las 24 horas del día y cuenta con 73 camas para quienes no soporten las altas temperaturas de la calle. BETTINA HANSEN THE SEATTLE TIMES
La población sin hogar está siendo la más afectada por la ola de calor en Estados Unidos. En la imagen, un grupo de auxiliares sanitarios de Salem, Oregón, traslada en camilla a un hombre que se desmayó por las altas temperaturas. NATHAN HOWARD AP
Quienes tienen cerca un parque han acudido a refrescarse con los aspersores de agua. En la imagen, Yefikir Getahun, de 13 años, se deja mojar por una de las mangueras instaladas por el departamento de bomberos de Everett, en Washington, el 26 de junio. OLIVIA VANNI THE HERALD
Una niña juega en una fuente en el parque Jefferson de Seattle este 27 de junio. El calor extremo ha puesto en alerta incluso a la Casa Blanca, que debatirá cómo responder a los riesgos que supone la conjunción de altísimas temperaturas y una sequía muy acusada. KAREN DUCEY REUTERS
Una madre y su hija cruzan la fuente de un parque en Olds, Alberta, en Canadá, este 28 de junio. Los expertos han explicado que la subida de los termómetros en Canadá se debe a la alta presión estática, dando lugar a un fenómeno conocido como "domo de calor". JEFF MCINTOSH THE CANADIAN PRESS
Un voluntario de Salvation Army entrega botellas de agua fría a un hombre que vive en una autocaravana sin aire acondicionado en Seattle. El calor extremo se cobra cada año la vida de al menos 600 estadounidenses. KAREN DUCEY REUTERS
La ola de calor también ha dejado al descubierto las desigualdades con las que se enfrenta la población a las temperaturas extremas. En la imagen, decenas de personas pasan la tarde bebiendo en sus yates en el lago Washington, en Seattle. KAREN DUCEY REUTERS
Unos aspersores refrescan a los comensales de un restaurante en Seattle durante el día más caluroso jamás registrado en la ciudad. Las redes eléctricas del país se preparan para la contingencia de un exceso de consumo que sobrepasase su capacidad. DEAN RUTZ THE SEATTLE TIMES