Columna del domingo
Pampa Azul, mirando al mar
Domingo, 13 de junio de 2021Escribe: Marcelo López Álvarez.

El jueves (10 de junio) se conmemoró una vez más el Día de la Reafirmación de los Derechos Soberanos sobre las Islas Malvinas e Islas del Atlántico Sur. Años atrás cuando la democracia retornaba a la Argentina, en el gobierno de Raúl Alfonsín, la fecha era feriado.

Con el tiempo, superado el trauma de la dictadura y con la comprensión de que recordar el Desembarco en Malvinas no era homenajear a los dictadores trasnochados sino a los soldados y conscriptos que dejaron su vida física y espiritual en las islas defendiendo nuestro territorio y soberanía se volvió al feriado del 2 de abril.

Sin embargo, el 10 de junio continua en el calendario de conmemoraciones oficiales y como tal el jueves en la tarde, en el Museo del Bicentenario, sin demasiados titulares ni transmisiones en vivo, el Presidente junto a parte del gabinete y varios invitados realizaron el acto conmemorativo.

Allí hablo el Ministro de Ciencia y Tecnología, Roberto Salvarezza, quizás un funcionario de palabras desusadas en un recordatorio de este tipo. Sin embargo, está vez estuvo más que justificada su intervención.

El acontecimiento fue propicio para relanzar con vigor un proyecto que el gobierno anterior dejo morir de inanición y que es de vital importancia para el futuro argentino, el programa Pampa Azul.

El Pampa Azul tiene por objeto fortalecer las capacidades del sistema científico tecnológico para trabajar las políticas públicas relacionadas con nuestra plataforma marítima, fortalecer las capacidades de investigación con perspectivas federales y contribuir al desarrollo inclusivo en armonía con políticas ambientales y  la soberanía nacional.

Mirar al mar es una de las materias pendientes más importantes que tiene el país no solo en materia científica y tecnológica sino también comercial, de explotación de recursos y alimentos.

El Mar Argentino y la extensión territorial sobre el Atlántico, de la que la Argentina logró el reconocimiento internacional en la presidencia de Cristina Fernández de Krichner, es hoy quizás la principal fuente de riqueza comercial, productiva y alimentaria que tiene el país y que fue olvidada por sus habitantes y autoridades durante muchísimos años.

Pero no solo eso, además, como dice el vicepresidente del Centro de Ex Combatientes de la Plata y estudioso del tema, Hugo Robert, es el único recurso productivo y alimentario cuyo dueño es el Estado sin depender de ningún privado.

La riqueza alimentaria, científica y hasta mineral del Mar Argentino y el océano no es de ningún terrateniente, ni matarife, ni Sociedad Rural, es del Estado Argentino y con una potencialidad enorme como para sacar del hambre a todos los argentinos en situaciones preocupantes sin pedirle ningún acuerdo de precios a nadie.

No solo eso el Mar Argentino está lleno de sorpresas usted seguro abrirá los ojos grandes, como lo hicieron los oyentes de Radio Andina el viernes, cuando se enteraron que entre 2010 y 2019 la Argentina exportó más toneladas de carne de pescado que de carne vacuna. Y eso sin contar los millones de kilos que se van por el saqueo de barcos factoría extranjeros que navegan al limite de la legalidad del territorio argentino y entrometiéndose en él.

En un interesante artículo publicado por la Juventud Marítima Juan Ocampo del SOMU en su portal con datos de la Organización de Conservación Marina Oceana se calcula que entre el 1 de enero de 2018 y el 25 de abril de 2021 los barcos pesqueros de diversas nacionalidades que operan en la zona en su actividad de pesca navegaron más de 600 mil horas con sus señales satelitales apagadas con la clara intención de no ser detectados en sus más que seguras incursiones ilegales en el Mar Argentino.

En medio de una crisis fenomenal del precio de los alimentos, con conflicto permanente con los productores y exportadores de estos, que el Gobierno Nacional proponga la reactivación e inversión de más de 2100 millones de pesos en el Programa Pampa Azul no solo es una reafirmación de Soberanía sino comenzar a explorar un camino olvidado que puede tener un futuro promisorio inimaginable.

Los veteranos de Malvinas de La Plata vienen trabajando desde hace mucho tiempo el concepto de la soberanía integral del Atlántico Sur entendiendo que hoy Inglaterra no permanece en Malvinas por criterios militares sino de geoestrategia económica apoderándose de cada vez mas territorio y recursos de nuestro país.

En la charla por Andina -que hizo estallar los mensajes de los oyentes- Robert, explicó el trabajo que vienen realizando de concientización desde hace varios años sobre la necesidad de mirar al mar y los proyectos de recuperación de flota pesquera artesanal y de pequeña y mediana escala que a largo plazo pueden ser complementados con el desarrollo de una flota pesquera nacional con la construcción o recuperación de barcos de gran porte para la que nuestro país esta preparado con su astillero estatal.

La posibilidad alimentaria que da el Mar Argentino ya fue probada por ellos en su labor diario a base de donaciones de actores del sector que están también consustanciados con el proyecto.

La pesca comercial hoy en la Argentina significa 900 mil toneladas anuales de las cuales se llega a exportar el 95 por ciento, con solo 2000 toneladas anuales se les puede dar de comer más de una vez por semana pescado a todos los comedores escolares y comunitarios de La Plata, Berisso y Ensenada que significan miles de niños y familias.

Toda esta historia no es menor, mientras el Gobierno Nacional se ve embarcado en el combate de la pandemia, en el avance -cada vez más exitoso- del programa de vacunación y en las metidas de pata discursivas del presidente, en uno de los costados más preocupantes para los ciudadanos de a píe que es la inflación y el acceso a los alimentos se muestra errático y apostando a modelos ya probados que no han dado resultados en el tiempo.

Seguir jugando a la buena voluntad o a la política de la zanahoria y el garrote con los sectores concentrados y exportadores ya demostró no tener éxito. Se puede apostar quizás en el corto plazo como una aspirina pero si no se piensa en políticas de largo plazo que involucren a otros actores tanto en la producción como en las cadenas de comercialización será no solo difícil sino imposible romper la concentración y los desvíos y abusos en la formación de precios.

El análisis es más largo y quedará para próximas columnas como lo venimos haciendo. Potenciar nuevos caminos, desarrollar nuevos modelos y sobre todo poner en debate iniciativas a largo plazo como la visión marítima soberana y productiva de una Argentina que solo ve el mar como motivo de veraneo es solo un eslabón de la larga cadena de políticas públicas que se deben poner en marcha. ,

Aquí se puede escuchar la entrevista completa en Radio Andina con Hugo Robert

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