Tres años atrás, el sistema de lucha antigranizo que tiene Mendoza dio a luz a una empresa estatal que lo administra. Pero para esta temporada, AEMSA (Aeronáutica Mendoza S.A.) va por más: además de llevar adelante la siembra de nubes graniceras con cartuchos y bengalas de ioduro de plata, la empresa prevé mantener activos sus 4 aviones Piper Cheyenne durante todo el año con la prestación de otros servicios que incluyen no sólo al sector agrícola sino también al área del Ministerio de Salud, con todo lo que eso implica en tiempos de pandemia.
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AEMSA cobrará $340 millones por la lucha antigranizo y podrá facturar vuelos para Salud
Por lo pronto, la empresa y el Gobierno provincial firmaron otro contrato de $340 millones hasta mayo del 2022 sólo por los vuelos que se realicen durante el ciclo de granizo (entre octubre y abril). Un salto importante en comparación con el costo durante la campaña 2020-21 que terminó hace menos de un mes, y tuvo un presupuesto global de $287 millones pautado por la Dirección de Contingencias (incluído el pago a AEMSA): frente a esa cifra, según el cálculo oficial la pauta actual representa un 38% más interanual.
Esos son los pilares del nuevo vínculo que contempla la "prestación de Servicios Aeronáuticos y mantenimiento" de las 4 aeronaves. Y si bien la siembra de nubes con cartuchos y bengalas de ioduro de plata para mitigar los efectos del granizo es prioridad 1, la novedad para este año pasa por posibilidad de volar con otros fines, para generar ingresos extra.
Así queda estipulado en el contrato que firmaron el 20 de abril último el director de Contingencias Climáticas del Ministerio de Economía, Julio Eluani, y el presidente de AEMSA, Marcelo Japaz. El contrato estipula que la prestataria cobrará la mayor parte (más del 70%) durante este año, y se acordó liquidar $60 millones en concepto de "anticipo financiero".
Servicios extra: insumos en la mira
En cierto modo, el plan de la empresa estatal es en cierta forma extender su actividad para hacerlos más "rentables" entre mayo y setiembre, cuando normalmente duermen en el hangar. Y generar ingresos extra presupuesto anual.
Entre los objetivos, está brindar servicios de forma periódica a otras áreas del Estado, como el Ministerio de Salud. Un dato no menor, frente a la demanda de más infraestructura, equipamiento y, por qué no, ante la posibilidad de que Mendoza pueda proveerse de mayor dotación de vacunas anti Covid-19.
Según el titular de AEMSA, Marcelo Japaz, "es una de las cosas que planteamos en el contrato. Hasta ahora no estaba previsto, pero en adelante si hay un requerimiento del Ministerio de salud, como de otras áreas del Estado provincial, se podrá realizar y facturar la prestación. Algo que puede suceder incluso si eventualmente Mendoza requiere insumos o accede a traer vacunas por ejemplo, tareas que se pueden hacer siempre y cuando dé la capacidad de los aviones".
Según el directivo, los parámetros para el cobro de ese plus de servicios contemplará "los costos más IVA". Incluso Japaz reconoció que puede resultar competente la flota para el traslado de funcionarios, "para lo cual no competimos con empresas privadas que prestan ese servicio", aunque aún faltan las habilitaciones de la ANAC (Administración Nacional de Aviación Civil).
"Lo vemos con buenos ojos, la empresa se formó con esa premisa. Vemos que se van concretando algunas ideas, y se sientan precedentes de trabajo para pilotos y mecánicos. Bienvenido sea que haya más actividad siempre que no excedamos las horas de vuelo que tenemos por reglamento, porque si bien estamos mensualizados la opinión pública considera que cobramos sin hacer nada los meses de baja", aseguro Oscar Charparín, vocero de los 24 pilotos que trabajan en la empresa y delegado de APLA (Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas).
Detalles del contrato: ajuste por inflación y "reserva"
Luego de efectivizarse el anticipo, la Tesorería General de la Provincia deberá pagar otros $190 millones antes de fin de año, y así cancelar un 75% del total. Los restantes $90 millones quedarán para imputar al ejercicio contable 2022.
Sin contar insumos dolarizados (sobre todo los repuestos de los aviones), un 48% de los costos corresponde a sueldos, lo que hace que la cláusula de ajuste por inflación del contrato tome más relevancia aún. Cláusula que gatillará siempre y cuando el presupuesto se encarezca al punto de "llegar a tener un aumento de costos superior al 20%".
Un antecedente: en diciembre pasado, a un mes y medio del inicio de la campaña 2020-21, el Gobierno tuvo que desembolsar por esa "cláusula-gatillo" $61,6 millones extras al presupuesto ejecutado en el ciclo anterior de casi $220 millones.
Pero no es todo lo que encuadra el nuevo acuerdo. Además, entre otras cláusulas, establece "absoluta reserva" en cuanto a la difusión de "procedimientos técnicos", además de "datos y análisis" resultados de los vuelos de siembra de nubes.