Graves incidentes en las afueras del estadio pusieron en duda el partido de River

Por Sección Andino Sports

A minutos del comienzo del encuentro ante Junior y River por Copa Libertadores, en los alrededores del estadio Romelio Martínez se vivió una batalla campal. Algunos manifestantes comenzaron a reunirse tal como lo habían anticipado bajo el lema "El partido no se va a jugar" y la protesta empezó pacífica envuelta en una tensa calma. Sin embargo, cuando los equipos se acercaban al estadio se desató el caos: hubo corridas, piedrazos y los gases lacrimógenos que tiró la policía para dispersar a la gente llegaron al estadio, situación que obligó a los jugadores del club de Núñez a volver al vestuario.

La imagen de Gallardo tapándose los ojos retrata la gravedad de la situación. Minutos después de la llegada del micro de River al estadio, viaje que se realizó con total tranquilidad, la delegación decidió hacer el reconocimiento del campo de juego y los gases sorprendieron a los jugadores y al cuerpo técnico. De esta manera, debieron ponerse rápidamente al resguardo en el vestuario visitante. Si bien hubo momentos de incertidumbre, la policía controló la situación de orden público y los equipos regresaron al césped a realizar la entrada en calor.

Jaime Pumarejo, el alcalde de la ciudad, transmitió tranquilidad horas antes y aseguró que el partido se iba a jugar "con total normalidad".

"Hay garantías. Es un día de marchas en Colombia, pero la mayoría de ellas se hacen de manera pacífica. Barranquilla es un territorio de paz, donde nos podemos expresar libremente. Garantizamos las libertades de todos, del manifestante y del que no lo hace. Está todo preparado para que la gente no pueda mezclarse ni con los jugadores de Junior ni con los de River", aseguró Pumarejo en charla con TyC Sports.

Además, le bajó el tono a la protesta: "Ninguno de los sectores que se manifiesta va a interferir en el encuentro. Hacer un 'plantón' significa que se quieren juntar cerca del estadio para manifestar que no están de acuerdo con que se juegue un partido de fútbol en este momento. Tenemos varias anillos de seguridad y miembros de fuerzas públicas para que puedan manifestarse pero que haya fútbol".

A minutos de que River saliera rumbo al estadio (a las 19 hora argentina), las autoridades aseguraron que el micro llegaría sin problemas a la cancha y que no se cruzará con los manifestantes: las fuerzas policiales armaron un extenso vallado y prohibieron la circulación en varias cuadras a la redonda para evitar que la gente pueda acercarse al Romelio Martínez. De esta manera, el encuentro se desarrolló bajo estrictas medidas de seguridad.

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